La tenista, en una imagen de 2018.
La tenista, en una imagen de 2018. GTRES

Arantxa Sánchez Vicario ha roto su silencio casi sepulcral con una entrevista en la revista del saludo. Arroja adjetivos descompuestos contra el que todavía es su marido, Josep Santacana, y pide perdón, sin miedo ni eufemismos, a los mismos familiares a quienes antaño acusó de usurpación patrimonial.

Era necesario que la tenista diera un golpe en la mesa y confesara, por ejemplo, que el padre de sus hijos la había utilizado para hacerse fotografías y distribuirlas a la prensa, con idea de aparentar una normalidad inexistente y de la que fui testigo durante mi viaje a Miami y mis conversaciones con una y otra parte.

Pero las palabras de Arantxa, sinceras y directas, esconden algo más. 20minutos ha podido saber que, dentro de la batalla legal que el matrimonio mantiene en Miami, hay novedades importantes. La defensa de Arantxa ha solicitado que Jorge Guirau, asesor financiero de Santacana, presente la documentación económica relativa a su cliente.

Quiere valorar, entre otros aspectos, cuál debe ser la manutención que, mes a mes, tiene que transferir a sus hijos; o, por ejemplo, comprobar si su patrimonio ha aumentado considerablemente justo cuando Arantxa insiste en que sus bienes se han esfumado. Todavía no se ha escrito la última página de la polémica.