Los agentes se trasladaron al lugar de manera inmediata y, a su llegada, dos varones estaban introduciendo un frigorífico en el inmueble. Los policías les solicitaron la acreditación de la titularidad de la casa o, en su defecto, el contrato de arrendamiento así como sus documentos de identidad.

La autoridad pudo comprobar que sobre uno de ellos pesaba una requisitoria de búsqueda y detención a efectos de extradición, han precisado en un comunicado desde el Ayuntamiento mijeño. Tras localizar al propietario del inmueble la operación quedó zanjada evitando así que se diera la ocupación ilegal de la vivienda.

Esta es la segunda vez en una semana en que la Policía Local evita una okupación. Hace unos días los agentes actuaron en El Coto cuando, tras el aviso de un vecino, impidieron que se instalara una familia de 'okupas' en una casa de la urbanización.

En esta ocasión, los individuos al ser requeridos por la autoridad para su identificación, se negaron a ello, momento en el que subió la agresividad de varios de los integrantes del grupo que intentaron agredir a los policías. Por este motivo, fue necesario un refuerzo de otra patrulla.

Varios de los miembros de dicha familia aseguraron a los agentes haber vivido antes como okupas y que de allí "no pensaban moverse". La Policía Local se puso en contacto con el propietario de la vivienda, quien se trasladó al lugar y aseguró que la vivienda llevaba dos días vacía porque iba a realizar una reforma en la misma.

Finalmente uno de los okupas agredió a uno de los agentes y fue detenido por usurpación de vivienda y atentado contra los agentes de la autoridad con resistencia grave. El resto de miembros abandonaron el inmueble.

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