Theresa May
La primera ministra británica, Theresa May. EFE

El Reino Unido no impondrá aranceles sobre la mayoría de las importaciones y no los aplicará sobre los productos irlandeses que entren en la provincia de Irlanda del Norte si el país sale finalmente de la Unión Europea (UE) sin acuerdo.

El Gobierno británico divulgó este miércoles las medidas que adoptará el país si el Parlamento de Westminster decide en una votación que el Reino Unido se retirará de la Unión Europea (UE) este 29 de marzo sin ningún tipo de pacto.

La Cámara de los Comunes votará a partir de las 19.00 GMT sobre esta opción después de que los diputados rechazasen anoche por segunda vez el acuerdo del "brexit" negociado durante casi dos años entre el Gobierno de Theresa May y el bloque europeo.

Ante la incertidumbre sobre la manera en que se concretará el "divorcio" británico, el Gobierno dio a conocer estas nuevas medidas temporales, que implican, según indicó el Ejecutivo, una "modesta liberalización" del régimen de tarifas ya que el 87 % de las importaciones no estarán sometidas a aranceles.

La medida correspondiente a Irlanda del Norte responde a las circunstancias únicas de ese territorio, cuya frontera abierta con la República de Irlanda ha sido vital para mantener el proceso de paz en la provincia británica.

"Estos son los únicos pasos que el Gobierno del Reino Unido puede tomar de manera unilateral para cumplir con nuestro total compromiso de evitar una frontera dura en caso de que no haya acuerdo", señaló el Gobierno en una nota al dar a conocer las medidas.

Los "arreglos especiales" pensados para Irlanda del Norte no se aplicarán, según el Gobierno, para los productos comunitarios que crucen la frontera desde la República de Irlanda.

Aún no está claro qué medidas pueda adoptar el Gobierno de la República de Irlanda en su lado de la frontera.

Entre el 13 % de las importaciones que estarán sujetas a aranceles figuran la carne de vacuno, de cordero, de ave y algunos productos lácteos, ya que su objetivo es proteger a los agricultores y productores del Reino Unido de importaciones baratas.

En caso de que el Reino Unido se marche de la UE sin texto, estas medidas se aplicarán durante un periodo de 12 meses mientras se revisa y se deciden los pasos a seguir en materia aduanera.

"Nuestra prioridad es asegurar un acuerdo con la UE puesto que esto evitará una alteración de nuestras relaciones comerciales globales. No obstante, debemos prepararnos para todas las eventualidades", señaló hoy el secretario de Estado británico de Comercio, George Hollingbery.

"Si nos marchamos sin pacto, vamos a situar la mayoría de nuestros aranceles a la importación a cero, mientras mantenemos tarifas sobre las industrias más sensibles", agregó Hollingbery.

Estas medidas ayudarán a proteger los puestos de trabajo británicos y evitar posibles subidas de los precios, algo que puede perjudicar a los hogares con los ingresos más bajos, añadió.

Tras conocerse este plan, la directora general de la Confederación de la Industria Británica (CBI, en inglés), Carolyn Fairbairn, declaró a la cadena BBC que estas medidas demuestran los problemas de un "brexit" sin acuerdo.

"Lo que estamos escuchando es el mayor cambio en términos comerciales que este país haya afrontado desde mediados del siglo XIX sin consultar con la empresa y sin tiempo para prepararse. Esta no es la manera de dirigir un país", añadió Fairbairn.