Jorge Arreaza
El canciller venezolano, Jorge Arreaza, durante una rueda de prensa en Caracas. Cristian Hernández / EFE

El ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza, dijo este martes por la noche a Radio Nacional de España que no romperá relaciones con Europa porque "sería un pecado" y porque su gobierno desea seguir manteniéndolas.

En declaraciones al programa 24 Horas de RNE, Arreaza aseguró que "siempre hemos dado mucha importancia a las inversiones de Europa en Venezuela y seguiremos haciéndolo. Sería un pecado romper relaciones".

El ministro apuntó una vez más a EE UU como instigador al afirmar que "está al frente del golpe de Estado. El resto de países [que han reconocido a Juan Guaidó] son simples subordinados. Centramos nuestra atención en el dueño del circo", dijo.

Arreaza indicó que el reconocimiento de España y una mayoría de países europeos a Guaidó como presidente encargado de Venezuela es una medida que "no es prioridad para nosotros" y que no sorprendió porque desde hace años "denunciamos la subordinación de la política exterior de la mayoría de los países europeos a la política exterior de Donald Trump".

El canciller defendió la validez de las elecciones presidenciales del año pasado, que fueron boicoteadas por la oposición y que dieron el triunfo a Nicolás Maduro, y dijo que constitucionalmente las próximas deben ser las de la Asamblea Nacional (Parlamento), integrada en su gran mayoría por la oposición.

Arreaza puso en duda la ayuda humanitaria que la oposición gestiona con ayuda de EE UU en la frontera colombiana, al recordar que Washington no dio ese tipo de respaldo a Puerto Rico tras el letal huracán María del año pasado, ni a Haití, y cortó además su ayuda a Palestina.

"De manera que nosotros no vamos a caer en ningún espectáculo ni show. Hagamos política con P mayúscula", señaló, para mostrarse a favor del diálogo con la oposición al considerar que "hay un sector a favor de las negociaciones y uno secuestrado por la Casa Blanca que se opone al diálogo".