Las víctimas del mobbing inmobiliario pueden llegar a ser en algunas ocasiones personajes conocidos. Es el caso del cantautor Quico Pi de la Serra que ayer denunció que está siendo víctima de una situación que sufren muchas personas en Barcelona.

El juez pudo comprobar in situ que en el piso sólo estaban sus guitarras
Este representante de la Nova Canço catalana lleva toda su vida viviendo de alquiler en un piso de 200 m2 en la
Plaça Sant Jaume que, según explica, la inmobiliaria a la que las ancianas propietarias del inmueble se lo vendieron quiere convertir en pequeños apartamentos para turistas.

La inmobiliaria se acogió a la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964 para llevarlo ante los tribunales. El cantautor domicilió en su piso la sede social de la empresa limitada que creó para gestionar la facturación por su actividad musical. El denunciante se acogió a este resquicio legal para intentar que un juez le echara del piso. La sentencia le fue desfavorable aunque el juez pudo comprobar in situ que en el piso sólo estaban sus guitarras.