El trago más amargo de uno de los últimos txakolis
José Girondo, a la derecha, ayer, en la terraza del txakoli y junto con dos amigos, mientras disfruta de últimos momentos del Abasolo.(M. Romero)
Sus viejos y gruesos muros de piedra esconden su historia, fiel testigo de multitud de recuerdos, de tratos de negocios, de ratos de ocio, de meriendas y de risas a lo largo de sus cien años de historia. Pero, un siglo después, el txakoli Abasolo, el último que queda en las faldas de Artxanda, sirve sus últimos y más amargos tragos.

Las máquinas se lo llevarán en las próximas semanas para, en su lugar, levantar un bloque de pisos. La Vía Vieja de Lezama, la calle donde está ubicado junto a los caminos que antaño llevaban hasta la cumbre de Artxanda, se rinde al poder de las constructoras. El Ayuntamiento ha dado el visto bueno para levantar en toda la zona seis  edificios; un total de 120 nuevas viviendas.

El interior de la vieja taberna es uno de los pocos lugares de Bilbao donde aún se intuye lo que debía sentir el bilbaíno de principio del siglo xx. «Todavía quedan las bodegas, bajo tierra; porque antiguamente el txakoli duraba dos o tres meses; era de temporada, como la sidra». José Girondo llegó con sólo tres años al txakoli. Su madre lo alquiló y su familia lo regenta desde entonces. Ahora tiene 78 y siente que se le va algo más que un centenario edificio. «Es toda una vida», dice, melancólico.

Ha sido, en realidad, algo más; el centro de reunión de varias generaciones. «Aquí se han celebrado los concursos de bacalao de las fiestas, es sede una peña de fútbol (la peña Zipunpa, famosa porque tira un cohete cada vez que marca el Athletic); antes estuvo la peña Aizkolari...», recuerda. Ahora, sólo les queda poder abrir un nueva taberna, ésta sin bodegas, en los edificios que se construyan.

Más vivienda en barrios de Bilbao

El Ayuntamiento aprobará mañana la ejecución de 350 viviendas. Junto a las de Vía Vieja de Lezama, en Artxanda, se levantarán en Betolaza, Zorroza y Begoña. En Zorroza se construirán 75 pisos que se destinarán al alquiler social. Además, en sus bajos, se creará una haurreskola (guardería). En Betolaza, se urbanizará un terreno, ahora infrautilizado, para construir 95 viviendas. 39 de ellas serán de VPO. Además, habrá un espacio para disfrute de los vecinos de 2.100 metros cuadrados, y un parking subterráneo de 95 plazas. En Begoña, junto a Arabella, se construirán 60 pisos de venta libre.