Santi Rodríguez, en 'El hormiguero'.
Santi Rodríguez, en 'El hormiguero'. ANTENA 3

A veces la vida te da una segunda oportunidad, y es lo que le pasó al cómico Santi Rodríguez. El invitado de este miércoles de El hormiguero acudió al programa de Antena 3 para contarle a Pablo Motos el infarto que sufrió en 2017: "Fue el 27 de julio, el día de mi cumpleaños, me dio un topetazo, un infarto raro", afirmó. Y, de paso, presentar su nueva obra de teatro, Infarto: No vayas a la luz, basada en su propia experiencia personal.

El actor, muy recordado por su papel de El Frutero en la serie 7 vidas, le contó a Pablo Motos como sufrió el infarto y algunas anécdotas que le sucedieron durante su estancia en el hospital. "Yo estaba con mi mujer en un todo incluído y noté que me estaba poniendo malo, se lo dije y rápidamente ella me contestó que eran gases, porque mi mujer piensa que cualquier dolor que te salga son gases. Ha estado dos veces embarazada y se pensaba que eran gases", recordó ente risas.

Una de las cosas que más le llamó la atención a Rodríguez es que "en un hospital puedes pedirle a una enfermera morfina o anfetaminas que no hay problema, pero como pidas sal...", comentó riendo. "Además, como estábamos muchos allí y no sabían lo que nos gustaba, prefirieron quitarle el gusto a toda la comida. Daba igual que te comierass unas lentejas o un puding, sabían a lo mismo", añadió.

El cómico, ya en tono más serio, le explicó a Motos que lo que "me dio fue un infarto esplénico en el bazo, no afectó al corazón". Al ver la muerte tan de cerca, muchos el dijeron que hiciera cosas que no había hecho nunca como "lanzarme en paracaídas o nadar entre tiburones".

Y añadió: "Cuando te das cuenta de que se te va la vida, te dicen que tienes que cambiar y hacer cosas excitantes. Pero yo no soy de hacer cosas arriesgadas, lo más arriesgado que he hecho ha sido comer una cereza sin lavarla", admitió bromeando". Pero "lo que sí que te da es mucho tiempo para pensar", concluyó.