Fingir la rotura de un cristal o de un componente del coche para cobrar el seguro y ahorrar unos euros se está convirtiendo en una práctica frecuente que trae de cabeza a las compañías aseguradoras. Pero las empresas se están poniendo las pilas y recurren cada vez más a los detectives privados para dar caza a estos pícaros.

El 80% del fraude se da en el sector del automóvil
La estadística arroja un total de
7.785 casos de fraude en la Comunitat en 2006, el último año computado por el informe de la asociación Icea. Casi el 80% de los falsos siniestros se dio en el sector del automóvil, y el segundo gran grupo es el del hogar (reparaciones por desperfectos). Donde menos se da la picaresca es en invalidez, con 174 casos.

Especialistas en trucos

Lo más común es que la aseguradora envíe un perito para evaluar los daños. Pero, si éste sospecha y no lo puede probar, el segundo paso es contratar un investigador privado. Éste indaga hablando con testigos, acumula pruebas, muy codiciadas para un posible juicio, y detecta triquiñuelas. Tras atar cabos, decide si pasa el caso a la Policía (si es grave) o va al juez. En los últimos años, incluso, se han formado gabinetes especializados para combatir esta modalidad de fraude, indican desde Icea. «Cada vez se recurre más a ellos» ante los engaños a las aseguradoras, aseguran.

Cinco preguntas a... María Elena Miralles - Nº 2 del colegio de detectives de la Comunitat

1 ¿Qué investigan más los detectives especializados en seguros? Lo más solicitado son las secuelas por accidentes de tráfico. Las aseguradoras piden saber si son reales y, aun así, si son capaces de desenvolverse por sí mismos y pueden o no trabajar.

2 ¿Se finge mucho en estos casos? A veces es real, pero en la mayoría de los casos están realizando actividades que habían negado poder abordar en su declaración.

3 ¿Cómo investigan a estas personas? Con un protocolo habitual. Hay técnicas como cambiarse de vehículo, de apariencia personal, y se habla con testigos, aunque este recurso se deja para el final si no es muy necesario. Se les graba en vídeo, se toman fotos mientras realizan la acción...

4 ¿Cuánto dura el seguimiento? Depende de lo que quiera la compañía y de las exigencias de los abogados. Suelen ser seguimientos de tres o cuatro días.

5 ¿Por cuánto les sale a las empresas? La horquilla está entre los 900 y los 1.700 euros. El servicio se pide cada vez más porque los seguros se juegan mucho dinero. Con estas pruebas en la mano, se intenta no llegar a juicio haciéndole ver al implicado que se dispone de pruebas muy concluyentes sobre su actuación.