Hallan una bolsa con restos orgánicos en el litoral de Lanzarote y analizan si pertenecen a Romina Núñez

Imagen de Romina Celeste, la mujer paraguaya de 25 años desaparecida en Lanzarote desde el 1 de enero.
Imagen de Romina Celeste, la mujer paraguaya de 25 años desaparecida en Lanzarote desde el 1 de enero.
AGENCIA ATLAS

La Guardia Civil ha informado este miércoles de que se ha encontrado una bolsa con restos orgánicos en el litoral de Lanzarote, que actualmente se analizan si pertenecen a la joven paraguaya Romina Núñez, desaparecida en Año Nuevo, de quien su pareja admitió haberse deshecho de su cuerpo.

Fue un ciudadano quien el 5 de enero encontró un fragmento orgánico en una playa del litoral este de Lanzarote, que posteriormente depositó en un contenedor cercano de residuos sólidos, informando del hallazgo a la Guardia Civil el 15 de enero, tras la difusión de la desaparición de Romina.

Esto motivó que los agentes encargados de la investigación iniciaran gestiones oportunas para la localización y comprobación de la información, pudiendo intervenir un contenedor que fue trasladado al Puesto Principal de Costa Teguise, donde registraron "minuciosamente cada bolsa o restos depositados en el mismo, encontrando una bolsa con los restos orgánicos en cuestión", según informó la Guardia Civil en un comunicado.

Así, los investigadores remitieron la bolsa con los restos orgánicos al forense de los Juzgados de Arrecife con el fin de que se acredite su naturaleza humana o animal, de tal forma que si se trata de un resto humano "se realizará, si es posible, el correspondiente cotejo de ADN para descartar o confirmar su origen".

El marido, en prisión

El Juzgado de Instrucción número 1 de Arrecife (Lanzarote) ordenó el ingreso en prisión del marido de la desaparecida, Raúl D.C., al que acusa de supuestos delitos de homicidio o asesinato y de maltrato habitual. La magistrada considera que existen indicios de que mató a su esposa, en contra de lo que éste ha sostenido hasta ahora: que se la encontró muerta la noche de Año Nuevo al regresar a casa, que se puso nervioso y que solo se deshizo de su cadáver.

Raúl D.C. estaba sometido a vigilancia por la Guardia Civil desde el mismo momento en que acudió al cuartel a denunciar la desaparición de su esposa, con una semana de retraso. Según han informado fuentes judiciales, los investigadores interceptaron una conversación del sospechoso con un familiar en la que contaba cómo se había deshecho del cadáver de su mujer, cuando hasta ese momento había sostenido que no sabía que le había pasado.

Ello precipitó su detención, llevada a cabo el pasado 13 de enero. Raúl D.C. defendió entonces ante los agentes que no había matado a su mujer, pero reconoció que había intentado hacer desaparecer su cadáver, primero quemándolo en el jardín de su casa y luego arrojando sus restos al mar en diversos puntos de la costa.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento