Consejo de Ministros
La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. EFE

El Gobierno ha aprobado en el último Consejo de Ministros los nuevos impuestos a las transacciones financieras y a determinados servicios digitales, conocidos como tasa Tobin y tasa Google, respectivamente. Con esta serie de reformas fiscales, el Ministerio de Hacienda prevé recaudar algo más de 2.000 millones de euros ya contemplados en el proyecto presupuestario para 2019.

Tasa Google

Por un lado, el impuesto a determinados servicios digitales o tasa Google tiene por objetivo gravar operaciones de la economía digital, que en la actualidad no tributan, realizadas por grandes multinacionales tecnológicas.

Estas son las claves del nuevo impuesto:

  • Se establece un tipo del 3% a los ingresos generados por servicios de publicidad dirigida en línea, servicios de intermediación en línea y la venta de datos obtenidos a partir de información proporcionada por el usuario.
  • Afecta a empresas con ingresos anuales mundiales de al menos 750 millones de euros e ingresos en España superiores a 3 millones, por lo que no tocará a pymes ni start-ups.
  • Está exento el comercio electrónico que implica la venta de bienes o servicios contratados directamente al proveedor, sin intermediario.
  • Se liquidará trimestralmente y el devengo se producirá por cada prestación de servicios sujeta al impuesto.
  • El Gobierno espera recaudar 1.200 millones anuales.
  • La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) rebaja la recaudación a una horquilla entre 546 y 968 millones.
  • Se prevén sanciones de hasta el 0,5% del importe neto de la cifra de negocios del año natural anterior para las empresas que traten de ocultar la ubicación del usuario de esos servicios mediante el falseamiento u ocultación de la dirección de Protocolo de Internet (IP) u otras pruebas.
  • En el entorno europeo, Italia, Francia, Alemania y Hungría tienen algún tipo de impuesto sobre determinados servicios digitales.
  • Hay otros países como Eslovaquia o el Reino Unido que han anunciado su decisión de adoptarlo.
  • La Comisión Europea (CE) trabaja en un impuesto de estas características para todos los países miembros, con el objeto de tener una fiscalidad común respecto a la economía digital.
  • La CE calcula que este impuesto común podría recaudar 6.000 millones anules para la UE.
  • Las diferencias respecto a la propuesta europea son que España incorpora las operaciones intragrupo y establece un umbral de ingresos anuales en el país de 3 millones en lugar de 5 millones.
  • El impuesto estará en vigor hasta que se incorpore al ordenamiento jurídico español la directiva europea por la que se establezca el impuesto digital común a toda la UE.

Tasa Tobin

Por otro lado, el proyecto de Ley del Impuesto sobre las Transacciones Financieras o tasa Tobin, grava la compra de acciones de grandes empresas españolas. Con él se espera recaudar 850 millones de euros. Estos son sus aspectos clave:

  • El impuesto gravará con un 0,2% las operaciones de compraventa de acciones de empresas españolas con una capitalización bursátil superior a 1.000 millones de euros.
  • El Ministerio de Hacienda publicará anualmente, antes del 31 de diciembre, la relación de empresas cuyas acciones están sujetas al impuesto cada año y que serán las que superen los 1.000 millones de capitalización a 1 de diciembre del año anterior.
  • El intermediario financiero será el encargado de liquidar el impuesto, con independencia de si actúa por cuenta propia o de terceros y sin tener en cuenta la residencia de las personas o entidades que intervengan en la operación.
  • La base imponible del impuesto es el importe de la contraprestación, sin incluir otros gastos asociados.
  • No estarán sujetas al impuesto las salidas a bolsa, las reestructuraciones empresariales, las operaciones entre sociedades del mismo grupo ni las cesiones de carácter temporal.
  • El Gobierno espera recaudar 850 millones de euros al año con este impuesto.
  • Sin embargo, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) rebaja la recaudación a una horquilla entre 420 y 850 millones.
  • El impuesto entrará en vigor tres meses después de su publicación en el BOE.
  • El Gobierno prevé dedicar la recaudación de este impuesto a financiar las pensiones.
  • La ley del impuesto especifica que España no abandona la cooperación reforzada que desde 2013 mantienen diez países —España, Alemania, Francia, Italia, Eslovenia, Austria, Portugal, Eslovaquia, Grecia y Bélgica— para introducir una tasa a las transacciones financieras o tasa Tobin común.
  • Francia. El impuesto francés a las transacciones financieras es el que España ha utilizado como modelo. La tasa francesa grava con un 0,3 % la adquisición de acciones de empresas cuya capitalización bursátil supera los 1.000 millones de euros y con un 0,01 % las operaciones sobre valores de alta frecuencia en el mismo día y la compra de seguros de impago de deuda (CDS) de bonos de países de la Unión Europea.
  • Italia. El impuesto italiano grava las acciones e instrumentos financieros emitidos por compañías italianas con una capitalización de, al menos, 500 millones con un 0,1 % -0,2 % para las operaciones "over the counter (OTC) o bilatelares-.
  • Bélgica y Grecia también tienen un impuesto similar al español.
  • Reino Unido. En el Reino Unido funciona desde hace décadas el denominado "stamp duty", que grava con un 0,5 % la compra de acciones, el ejercicio de opciones sobre acciones o contratos de futuros.
  • Suecia. Tras la puesta en marcha del impuesto sueco sobre transacciones financieras el país perdió buena parte de su mercado financiero.
  • Otros países que han desarrollado impuestos similares son Chipre, Finlandia, Irlanda, Polonia, Rumanía, Singapur y Suiza.