Juan Antonio Menéndez
 El obispo de Astorga (León), Juan Antonio Menéndez, en una rueda de prensa sobre el caso. EFE/J.Casares

El sacerdote José Manuel Ramos Gordón comienza este miércoles a cumplir la pena canónica impuesta por abusos a un menor en un monasterio de Puebla de Sanabria (Zamora), según ha anunciado este martes la Diócesis de Astorga, a la que pertenece este cura.

El sacerdote interpuso un recurso de reposición ante el obispo contra el decreto penal en el mes de septiembre y obtuvo una respuesta negativa.

Según precisa la Diócesis de Astorga, después de haber manifestado su intención de no ejercer el derecho al recurso de alzada ante la Congregación para la Doctrina de la Fe y una vez transcurrido el tiempo previsto por la ley, el caso ha pasado a ser "cosa juzgada".

Por tanto, cumplirá la pena canónica que consiste en la prohibición del ejercicio del ministerio sacerdotal en público y en residir durante diez años en un monasterio o convento fuera de la Diócesis de Astorga.

La Diócesis informa de que respecto a la situación del sacerdote Ángel Sánchez Cao, también investigado en su día por presuntos delitos de abusos a menores cometidos en el año 1980 en el Seminario de La Bañeza, aún no se ha recibido respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre el caso.

El Obispado anuncia que ha recibido recientemente "noticias fundadas" sobre otro presunto abuso de este sacerdote a un menor en la misma fecha y lugar, por lo que se ha ordenado una investigación preliminar para esclarecer los hechos.

Después de examinar las nuevas circunstancias, se le han impuesto al sacerdote algunas medidas cautelares para garantizar la libertad y el buen desarrollo de dicha investigación.

Entre otras medidas, se le ha apartado de las parroquias y del ejercicio público del ministerio así como la prohibición de mantener contacto con menores y con la presunta víctima.

La Diócesis de Astorga subraya que sigue adoptando medidas para atender las denuncias de abusos, a pesar de que los casos puedan estar prescritos civil y canónicamente, y prevenir abusos a menores siguiendo el protocolo establecido.

En el caso de Ramos Gordón, de 65 años, fue hallado culpable de los sexuales denunciados por un exalumno del Colegio Juan XXIII de Puebla de Sanabria.

El cura, que previamente había sido hallado culpable en otro caso de abusos en el seminario de La Bañeza (León), residía hasta hoy en la casa sacerdotal de Astorga a la espera de la resolución de su recurso.

Los hechos en Puebla de Sanabria fueron cometidos entre 1981 y 1984 y se desvelaron después de que un exalumno denunciase en febrero del pasado año que había sido víctima de abusos cometidos por el sacerdote ahora apartado de sus funciones.

El obispo de Astorga recalcó entonces que, aunque sean delitos que han prescrito civil y canónicamente, ordenó personalmente una investigación "exhaustiva" y dio cuenta de ello a la Santa Sede.

La sanción impuesta fue criticada tanto por víctimas como por diversos colectivos que exigían a la Iglesia más dureza e incluso su expulsión.

Más polémica generó la sanción de un año impuesta a este mismo sacerdote por otros casos de abusos cometidos en el seminario de La Bañeza, de los que fueron víctimas casi una treintena de alumnos.