La Policía de la República Checa está intentando encontrar a los que han robado un puente ferroviario de acero en desuso de cuatro toneladas que unía la ciudad de Cheb con la de Stary Hroznat.

La compañía encargada de la seguridad del puente dio la alarma cuando se dieron cuenta de que el puente no estaba en su sitio.

El robo tuvo lugar entre el 5 de diciembre y el 11 de enero, y los daños materiales ocasionados ascienden a las 750 euros.

Martina Hruskova, una portavoz de la policía checa comentó: "No se conoce si el puente ha sido robado para un uso personal".

Los agentes suponen que el material robado acabará en un centro de recogida de metales para ser posteriormente refundido.