Ya trabaja y se encuentra ágil. Así se siente Carles Bohigas, un transportista de 41 años, el primer español que se ha sometido a una operación pionera contra el ardor de estómago. La nueva técnica prescinde de las incisiones de las intervenciones convencionales. A través de la boca y el esófago se introduce un tubo pequeño (endoscopio) y se dan 12 puntos en el lugar de unión entre el esófago y el estómago.

La operación, dirigida por el doctor Antonio de Lacy, del Hospital Clínic de Barcelona, se hizo el 29 de enero y duró casi una hora. Carles recibió al alta al día siguiente.

En Estados Unidos y Reino Unido se han hecho 600 operaciones. Aquí se ha tardado más. Hay que tener un peso normal y el ardor debe ser crónico. En un año se prevé hacer cien operaciones más. El 85% de las intervenciones tiene final feliz. Y si no, queda la operación antigua, por laparoscopia, más larga y dolorosa. El 20% de la población adulta padece ardor de estómago.