Roberto Leal, en OT
El presentador Roberto Leal, aupado por el público de 'Operación Triunfo'. J. IRUN

Decimos que algo es viral cuando se convierte en un fenómeno masivo, cuando todo el mundo habla de ello, lo consume y lo comparte. Eso es lo que fue y está siendo el regreso de Operación Triunfo, que ha logrado encontrar la piedra filosofal, cuyos ingredientes y elaboración son la clave para repetir un éxito similar.

En 2017, RTVE se alió con la plataforma de vídeo YouTube para ofrecer en ella el canal 24 horas de la Academia de Operación Triunfo y para subir todos los contenidos que generara el concurso de la cadena pública.

Funcionó como un huracán que lo trapa todo. La alianza logró aumentar la cobertura del programa en un 9%, lo que hizo que OT llegara casi al 45% de la población. El pasado enero 18,4 millones de personas vieron algo de Operación Triunfo, a lo que se sumaron 4,1 millones de Usuarios Únicos que consumieron algún vídeo de OT en Youtube y 1,8 millones de UU que lo hicieron en la plataforma de TVE.

Justine Ryst, directora de YouTube para el sur de Europa explica cuáles son las características que un formato debería tener para repetir el éxito de OT.

"Operación Triunfo ha atraído a los jóvenes, pero también a un espectador internacional, se expande de forma global y sobre todo a América Latina", explica en un perfecto español la directiva. De hecho, más del 50% del consumo de OT 2017 vino de jóvenes de entre 18 y 24 años, sin distinción de sexo.

Pero este futuro contenido viral y masivo no puede quedarse sólo en los jóvenes, aunque "son ellos los que expanden la idea, los que hacen que parezca que merece la pena", pone de manifiesto Tinet Rubira, director de Gestmusic Endemol (la productora de OT). El contenido tiene que ser, por tanto "intergeneracional, como la música reúne a los jóvenes y a los abuelos", dice Ryst y ser además un "tema o territorio universal". Y además, ha de ser "contenido emocional", añade Rubira.

Para que nuestro contenido suba como la espuma debemos contar con el fenómeno fan y "permitir que los seguidores se apropien de los contenidos", que hagan con ellos "nuevas narrativas". Ahí ayudan "plataformas como YouTube permiten el boca a boca, la expansión del contenido por recomendación".

OT tiene "una forma narrativa, como una ficción, que se sigue durante 17 semanas y se vive como una telenovela: quién se queda, quién será expulsado, qué hacen...", reflexiona Justine Ryst, algo que debería copiar el próximo gran éxito.

No se puede lanzar la caña y esperar que vengan los peces. "Se lo pusimos muy fácil al usuario, fuimos allí donde estaba nuestro público", rememora Rubira, que además señala la importancia de "una tecnología que permita ser muy rápido, con contenidos gratuitos", que, sin embargo, deben poder ser monetizados, algo que también permite YouTube.

El futuro de YouTube

"Diez años para YouTube es un siglo para cualquier persona", reflexiona Justine Ryst, que vaticina que "la realidad virtual será probablemente el componente creativo que más se va a desarrollar y que dará nuevos formatos» en YouTube, que, cada vez más, se ve «en las pantallas grandes, en el salón de casa". Y una rareza: "También es increíble lo mucho que funcionan las webcam que la gente pone, por ejemplo, para que la gente pueda ver a sus gatos".