Pablo Motos y Michael Bublé, en 'El hormiguero'.
Pablo Motos y Michael Bublé, en 'El hormiguero'. ANTENA 3

A veces, en un ambiente de confianza, los invitados se relajan y lanzan confesiones inesperadas. Es lo que pasó en el programa de este lunes de El hormiguero. El cantante Michael Bublé, que visitó el espacio de Antena 3 para presentar su nuevo disco, Love, le confesó a Pablo Motos que el álbum surgió tras una juerga con sus músicos: "Estaba borracho, con mucha pizza y amigos". Entonces el presentador le preguntó: "De 1 a 10, ¿cuánto de borracho?", a lo que Bublé contestó entre risas que "un 11", y que casi pone de título al disco "Miguel Burbuja, borracho". Después explicó que fue "porque este disco es natural, simplemente somos mis amigos y yo bebiendo cerveza y whisky, jugando al fútbol...".

Sobre las críticas que pueda recibir, el canadiense le reconoció a Motos que "ahora mismo, me dan igual los críticos. No puedo controlar lo que piensa la gente, ni sus opiniones y no quiero preocuparme por cosas que no puedo controlar. Simplemente quiero vivir y disfrutar", admitió.

Bublé también se atrevió a cantar con Pablo Motos el villancico Hacia Belén va una burra, con más o menos éxito, pero con mucho humor, y reconoció que "voy a estar dos semanas ensayando hasta que me salga bien". Y es que la mujer del cantante es la argentina Luisana Lopilato, de la que "estaba enamorado desde el primer momento que la vi, y lo sigo estando", y por ella "en casa canto canciones en español", admitió.

Que a  Pablo Motos no le gusta perder a ninguno de los juegos que propone a sus invitados lo saben todos los espectadores de El hormiguero. En el single When I Fall In Love del disco de Bublé, la barra de un bar, un vaso de whisky y el canadiense son los protagonistas, y Pablo Motos decidió trasladar ese escenario para combinar "dos de tus aficiones, el whisky y el hockey", le dijo el presentador a Bublé, "y competiremos a ver quién envía el vaso más lejos en la barra sin que se caiga", añadió.

Comenzó Motos, que dejó el primer vaso casi al final de la barra, mientras que el canadiense se quedó unos palmos más atrás. En ese momento, el presentador le dijo que en los siguientes intentos podía golpear el vaso de su contrincante, cosa que él hizo para derribar el vaso de Bublé. A continuación, el invitado dejó su vaso al borde de la barra, para admiración de público, hormigas y equipo del programa.

El presentador le dijo que "estaría muy mal que, habiéndolo hecho tan perfecto, ahora lo tirase", pero lo intentó sin éxito, pasándose de largo. Bublé colocó un vaso estratégicamente para que no le derribara el que tenía en el borde. Motos lo volvió a intentar, pero se le volvió a salir el vaso de la barra. El cantante colocó otro más taponando el que estaba en el borde y el presentador le dijo: "Ahora, podría quedar como un caballero y ser súper elegante", pero el intérprete le dijo que "no".

A continuación, se despertó la vena más competitiva de Motos. Intentó lanzar el vaso por el lateral de la barra para golpear el de su rival, pero se le cayó al suelo, e inmediatamente no paró de gritar: "soy gilipollas, soy gilipollas, ¡no!, has ganado". Aun así, Bublé hizo su último lanzamiento dejando el vaso casi en el borde. Al final, ambos se abrazaron y Motos reconoció la derrota.