A principios de noviembre, Leo Messi se veía envuelto en una polémica fiscal por un supuesto delito de blanqueo de capitales a través de su fundación y ahora, un mes más tarde, el futbolista se vuelve a ver salpicado por los problemas judiciales, aunque de una manera más indirecta.

Su suegro, José Rocuzzo, ha sido condenado por una jueza de Argentina a indemnizar con 50.000 euros a una exempleada por un delito de maltrato y hostigamiento laboral.

Como contaba el abogado de la denunciante, desde la empresa de la que es propietario el padre de Antonella, desplazaron de sus tareas habituales a la empleada y tensaron la cuerda hasta que finalmente abandonó la empresa y así no la tenían que indemnizar.

Desde la defensa han asegurado que recurrirán el fallo de la jueza y lo tildan de "arbitrario, injusto y tendencioso". Además, consideran que la denunciante se quiere aprovechar de que la empresa pertenece al entorno de Messi para obtener un beneficio económico.