Brexit
Activistas proeuropeos frente al Parlamento en Londres. Andy Rain / EFE

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) emitirá el próximo lunes 10 de diciembre su sentencia sobre si el Reino Unido tiene la capacidad de revocar el 'brexit' de forma unilateral, después de que un abogado general de la UE le recomendara este martes determinar que sí puede hacerlo.

La corte anunció en su perfil en la red social Twitter la fecha de la sentencia de este caso, que comenzó en el tribunal europeo hace apenas dos semanas con una vista para oír los argumentos de las partes.

Miembros escoceses de la Eurocámara, el Parlamento de Escocia y la Cámara de los Comunes, entre otros, plantearon el caso ante un tribunal escocés, que lo remitió al TJUE para conocer su opinión.

Un abogado de la Unión Europea recomendó este martes a la corte comunitaria sentenciar que el Reino Unido puede legalmente revocar de forma unilateral el artículo 50 de los tratados europeos, el que inició el proceso de su salida de la UE al activarse el 29 de marzo de 2017.

Aunque no son vinculantes, las conclusiones del abogado general sí suelen marcar el camino que sigue el tribunal en su sentencia.

Un día antes de la votación

El TJUE publicará su sentencia el día antes de que la Cámara de los Comunes británica vote sobre el acuerdo del 'brexit', para el que la primera ministra británica, Theresa May, aún no tiene garantizado un respaldo mayoritario.

La reacción por parte de May no se ha hecho esperar y, minutos después de la decisión, ha indicado que no contempla retrasar la importante votación del día 11.

En una entrevista con el programa Today de Radio 4 de la BBC, May repitió varias veces que el acuerdo, que ha recibido numerosas críticas de diputados de varios partidos, es "bueno" y que, de no aprobarse, el país puede caer en un "brexit duro" o incluso en la posibilidad de que no se concrete el "brexit".

Al ser preguntada si evaluaba un retraso de la votación, May no contestó abiertamente y se limitó a decir que dialoga con sus colegas para que respalden el pacto con la UE, que, según afirmó, pondrá fin al libre movimiento de personas, el Reino Unido dejará de hacer grandes contribuciones a las arcas comunitarias y no volverá a estar sujeto a la legislación del bloque europeo.

Sin embargo, horas después, el despacho oficial de la primera ministra confirmó que la votación se producirá "según lo planeado". Downing Street agregó que el Acuerdo de Salida no podrá ser modificado antes de esa fecha y subrayó que el texto está "pactado y finalizado".

"Lo que votarán será lo aprobado en el Acuerdo de Salida y en la Declaración Política", sostuvo un portavoz del Ejecutivo, pese a que la oposición parlamentaria ha anunciado ya que rechazará el tratado.

May necesita el apoyo al acuerdo de al menos 320 diputados de la Cámara de los Comunes, pero cerca de un centenar de los 316 parlamentarios conservadores han dicho públicamente que votarán en contra así como los diez de su socio de Gobierno, el norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP).

"Ilusorio" renegociarlo

Por su parte, el ministro de Economía del Reino Unido, Philip Hammond, afirmó este mismo jueves que es "ilusorio" pensar que el pacto de "brexit" se puede renegociar a última hora y subrayó que el acuerdo propuesto por el Gobierno conservador es "el mejor y único disponible".

Hammond ha abierto la tercera jornada de debate en la Cámara de los Comunes sobre el documento consensuado con Bruselas por la primera ministra.

El llamado canciller del Exchequer insistió en que el acuerdo propuesto cumple con el mandato del referéndum de 2016 de salir de la Unión Europea (UE) pero al mismo tiempo "mantiene vínculos" con el bloque comunitario que serán beneficiosos para la economía.

Este acuerdo "de compromiso" permitirá "unir a la nación" después de que el brexit se ejecute el próximo 29 de marzo, dijo Hammond, que advirtió de que "las naciones divididas no son prósperas".

En la misma línea se pronunció el negociador jefe de la Comisión Europea, Michel Barnier, quien en una comparecencia ante el Comité Europeo de las Regiones (CdR) insistió en que el texto planteado es "el mejor y único posible".