Desbordamiento del río Manol en Vilatenim (Girona) provocado por las fuertes lluvias caídas en Cataluña en los últimos días.
Desbordamiento del río Manol en Vilatenim (Girona) provocado por las fuertes lluvias caídas en Cataluña en los últimos días. ACN

Las lluvias que siguen cayendo con fuerza en las comarcas de Girona y en el litoral de Barcelona mantienen activado el plan Inuncat de alerta por inundaciones, que a estas horas han obligado a cortar al tráfico 26 tramos de carreteras de la provincia de Girona.

Los servicios catalanes de emergencias han hecho un llamamiento a la población para que evite los desplazamientos en la provincia de Girona, especialmente por caminos y vías secundarias, ya que la previsión es que siga lloviendo en las próximas horas y hay "muchas carreteras impracticables".

Según las previsiones meteorológicas, el temporal de Levante que afecta a toda la costa catalana, especialmente a las comarcas gerundenses del Alt Empordà, del Gironès y de la Selva, se extenderá a lo largo de todo el día por el centro de Cataluña y por el litoral de Barcelona, Tarragona y las Terres de l'Ebre.

Todo el litoral catalán también está en alerta debido al mal estado del mar y el fuerte oleaje, con olas que llegan a superar los cuatro metros de altura, como las que se han producido en l'Escala (Girona), según informa el Servei Meteorològic de Catalunya (SMC).

Las precipitaciones durante la madrugada han dejado hasta 100 litros por metro cuadrado en la comarca del Baix Empordà y han obligado a los Bombers de la Generalitat a realizar, entre las 20.00 horas del pasado sábado y las 10.00 horas de este domingo, un total de 212 servicios, en su mayoría (186) en la provincia de Girona.

La lluvia ha hecho aumentar el caudal de los ríos de la zona, uno de los cuales, el Daró, se ha desbordado en algunos puntos a su paso por la localidad de La Bisbal de L'Empordà y ha obligado a cortar alguno de los accesos por carretera al municipio.

Los caudales de los ríos Tordera, en Fogars de la Selva; Onyar; Muga; Fluvià y la parte baja del Ter han experimentado importantes crecidas y han causado pequeñas inundaciones en algunos tramos de sus recorridos.

A las 13.30 horas se mantienen cortados 26 tramos de 17 carreteras: la N-260 en Figueres; la C-66 en Corçà; la C-31 en Ullà; la C-252 en Far d'Empordà y en Vilabertran-Peralada; la C-253 en Calonge; la GI-514 en Medinyà-Cornellà de Terri; la GI-633 en Sant Jordi Desvalls; la GI-643 en Parlavà y la GI-674 en Caldes de Malavella-Llagostera.

También permanecen cortadas la GI-681 en Tossa de Mar; la GIV-6024 en Cabanes-Peralada; la GIV-6212 en Vila-sacra; la GIV-6213 en Fortià-Castelló d'Empúries; la GIV-6424 en Flaçà; la GIV-6701 en Sant Martí Vell y la GIV-6741 en Cassà de la Selva-Caldes de Malavella.

Por su parte, la GI-682 en Lloret de Mar está afectada por un desprendimiento de tierra.

En Mieres (Girona) seis familias han quedado atrapadas en una casa de colonias y, tras comunicar la situación a los Mossos d'Esquadra, han decidido posponer su vuelta a Barcelona hasta el próximo lunes.

Los árboles caídos sobre la calzada han obligado a cortar asimismo a la circulación un carril de la N-II en Sant Julià de Ramis y de la C-35 en Maçanet de la Selva, y la gran cantidad de agua acumulada está provocando retenciones importantes en la N-260 en Vilafant y en la GI-6042 en Perelada.

En las zonas de montaña, como la estación de Núria (Girona), a 2.000 metros de altura, ha nevado con fuerza y se han acumulado hasta 20 centímetros de nieve.

Precisamente la nieve ha causado un accidente entre dos camiones a la altura del kilómetro 25 de la C-38 en Molló, por lo que se ha dado paso alternativo a los vehículos que circulan por esa vía.

Consulta aquí más noticias de Barcelona.