Enrique Bunbury
El artista aragonés Enrique Bunbury, en Las Vegas en la gala de los Grammy Latinos. EFE

Enrique Bunbury glosa 30 años de carrera que lo han convertido en embajador del rock en español en medio mundo en una caja compilatoria que, en tres partes, abarca desde sus inicios con Héroes del Silencio hasta la actualidad, a la espera de nuevas canciones y, anuncia, un futuro disco de temas inéditos.  

"No le encuentro sentido a elegir una de mis etapas. He vivido y disfrutado cada una de ellas y reflejan distintos periodos musicales y sociales del mundo que me ha tocado vivir", subraya el artista en una entrevista en la que se muestra orgulloso del legado contenido en Canciones 1987-2017 (Warner).

Más allá del aniversario redondo, "había buenos motivos" para este repaso en el que se ha implicado personalmente con el arte y la selección del material.

Entre ellos, cita "la buena recepción" de su último trabajo con material nuevo, Expectativas (2017), que le sirvió para regresar a países que, en algunos casos, no pisaba desde hacía 15 años.  

El espacio es limitado y el criterio principal para elegir unos temas y no otros ha sido el de elaborar "una recopilación con las canciones más importantes y de mayor impacto popular", por lo que se han quedado fuera algunos cortes reseñables como Los restos del naufragio.

No faltan sin embargo algunos contenidos inéditos, como una versión acústica de Prisioneros, solo un ejemplo del abundante material que guarda en cajones y que verá la luz "más adelante", en un volumen dedicado "exclusivamente a canciones que no aparecieron en álbumes oficiales e inéditas" y que dará continuidad a la serie Archivos (2016), de la que ya se publicaron una entrega de tributos y bandas sonoras y otra de duetos.  

La actual retrospectiva arranca con su etapa junto a Héroes del Silencio entre 1987 y 1996. "Esas canciones me parecen más ingenuas, pero también me da la impresión de que aguantaron bien el paso del tiempo. Creo que he escrito un puñado de canciones válidas en todos esos años. Lo más importante es tocar el corazón del público. Si lo conseguí en algún momento, con alguna canción, me parece más que suficiente", afirma.

La segunda parte recoge su música con el Huracán Ambulante como acompañantes entre 1997 y 2006, año en el que arranca un tercer bloque junto a los Santos Inocentes, la gran novedad en realidad de esta caja, ya que el resto del material habían encontrado hueco en recopilaciones previas.

Por ese motivo, por ser además la etapa más larga de su carrera y porque, tal y como reconoce, se siente "más cercano" a sus últimos años, la retrospectiva en torno a su producción más reciente es doble: por un lado, la del año 2006 a 2011 y, por otro, la más contemporánea de 2012 al 2017.

De "Expectativas" (2017), su más cercano disco de estudio, se han colado nada menos que cinco cortes. "Ha sido un disco importante y la gira ha sido un éxito. No es muy habitual que, en una carrera extensa, el último álbum se cuele entre los favoritos de su público, lo que me alegra y enorgullece por igual", apunta.

Cuando en marzo concluya su actual tour, sus planes pasan por parar en casa y dedicarse a escribir canciones, algo que no descarta que se convierta en la tónica de su carrera en un futuro incierto.

"Hoy tengo ganas de escribir y grabar discos y hacer giras, pero quizás la ecuación cambie en algún momento. Las giras son cansadas y prefiero desarrollar la necesidad de expresión que la reiteración de la interpretación. Pienso que en algún momento elegiré quedarme con el trabajo interior y dejar la comunicación exterior", valora.

De momento, prosigue la gira de Expectativas, con próximas citas en Milán (2 de diciembre), Frankfurt (4 de diciembre) o Berlín (5 de diciembre) entre las múltiples ciudades europeas que visitará, antes de recalar en el Festival VIVE Latino de Ciudad de México entre el 16 y 17 de marzo y poner el broche final en EE UU, con conciertos en Nueva York el 23 de marzo y Houston el día 30, entre otros.