Jamal Khashoggi
El periodista y columnista saudí Jamal Khashoggi, en Dubai (Emiratos Árabes Unidos), en 2012. ALI HAIDER / EFE

La cadena de televisión catarí Al Jazeera ha publicado este domingo las que serían supuestamente las últimas palabras del periodista saudí Jamal Khashoggi, asesinado por agentes saudíes en el consulado saudí en Estambul: "Me ahogo, quítame esta bolsa de la cabeza. Soy claustrofóbico".

Estas palabras estarían recogidas en una grabación de audio con los siete últimos minutos de vida del periodista, fallecido el pasado 2 de octubre. La información la ha publicado Al Jazeera citando al jefe de investigación del diario turco Daily Sabah, Nazif Karaman, quien asegura que esta bolsa de plástico colocada en su cabeza fue la que le causó la muerte.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, anunció este sábado la entrega de grabaciones sobre la muerte de Khashoggi a Estados Unidos y sus aliados, pero no está claro si se trata de la misma grabación. Erdogan aseguró además que Arabia Saudí sabe que quien mató a Khashoggi estaba en el grupo de 15 personas que llegaron a Turquía un día antes de la muerte del periodista.

Al menos cuatro de los 15 hombres que formaban parte del comando que habría sido enviado a Riad para asesinar a Khashoggi eran miembros del personal de seguridad del príncipe heredero saudí Mohamed Bin Salman.

Karaman ha señalado además en sus declaraciones a Al Jazeera que el comando saudí cubrió el suelo del lugar de la tortura con plásticos antes de desmembrar el cuerpo del periodista, un proceso que duró 15 minutos y que estuvo dirigido por Salá al Tubaigi, jefe del Consejo Científico de Forenses saudí.

Karaman ha asegurado que Daily Sabah publicará pronto fotografías de las herramientas que introdujeron los saudíes en el país y que fueron utilizadas contra Khashoggi, así como parte de las grabaciones que documentan el crimen.

Las autoridades turcas siguen buscando el cuerpo de Khashoggi y se han hallado restos de ácido, por lo que se teme que el cadáver fuera disuelto para eliminar pruebas. Arabia Saudí, por su parte, ha detenido a 18 implicados y ha destituido a cinco altos cargos por este incidente. Ankara ha solicitado la extradición de los responsables.