La kale borroka, que ha golpeado con dureza este fin de semana las calles del País Vasco tras conocerse la suspensión de actividades de ANV y el PCTV, también fue especialmente violenta en 2007. Los actos de terrorismo callejero se han duplicado en un sólo año, al pasar de 275 en 2006 a 527 en 2007, según el último estudio elaborado por la Cátedra de Economía del Terrorismo de la Universidad Complutense, que dirige Mikel Buesa.

Lo más grave no han sido los destrozos que han provocado estos atentados callejeros, valorados en 4,2 millones, 1,2 millones más que los daños de 2006, sino el reguero de heridos que han dejado a su paso los chicos de la gasolina, apodados así por los servicios antiterroristas.

En 2006, la kale borroka sólo dejó nueve heridos; en 2007, año en el que ETA rompió oficialmente la tregua, han sido 39, cuatro veces más. El mes más violento fue febrero, con 17 heridos, todos el mismo día. El 24 de febrero, una manifestación ilegal de Batasuna acabó en graves enfrentamientos callejeros entre la Ertaintza y grupos proetarras, que dejaron 17 viandantes heridos.

Contras las empresas

En cuanto a los actos de terrorismo callejero, las víctimas preferidas han sido los empresarios. De los 527 ataques, 197 (el 38%) se han efectuado contra instalaciones empresariales, en su gran mayoría entidades financieras. En segundo lugar (90 ataques) aparecen las instalaciones públicas como ayuntamientos o centros de correos.

En este apartado están incluidos los 19 atentados que han sufrido las obras del Tren de Alta Velocidad (TAV) en el País Vasco, más conocido como la Y vasca por la forma de su recorrido.

En el pasado año 2007 fueron detenidos 174 borrokas, según el estudio de la Complutense, aunque el Ministerio del Interior sólo tiene contabilizados 76.