Marte
Marte NASA

Las aguas que se encuentran bajo la superficie de Marte podrían poseer la suficiente cantidad de oxígeno como para albergar microbios y esponjas, según revela un estudio publicado este lunes por la revista Nature.

La investigación, encabezada por el Instituto de Tecnología de Pasaden y la NASA, señala que la cantidad de oxígeno en el planeta rojo es baja, a diferencia de la Tierra, donde la vida aeróbica evolucionó con la fotosíntesis para elevar los niveles de oxígeno.

Además, explican los autores, las cantidades de oxígeno son producidas debido a la descomposición del dióxido de carbono que provoca la luz.

En consecuencia, estudios anteriores habían apuntado a que el oxígeno molecular presente en ese planeta no sería capaz de sostener vida, aunque fuera simple como, por ejemplo, el de las esponjas.

Vlada Stamenkovic, científico de la NASA y principal experto de la investigación, y sus colegas del Instituto de Pasadena calcularon la cantidad de oxígeno molecular que podría hallarse en disolución en aguas saladas sometidas a varias presiones y temperaturas en diferentes zonas de la superficie de Marte.

En concreto, el grupo de expertos calculó que más del 6% de todo Marte puede contener niveles de oxígeno similares a los que posibilitan la vida en nuestro planeta.

La salinidad de esos sistemas —indican— hacen que el agua permanezca en estado líquido, incluso cuando la temperatura es inferior a los cero grados.

Asimismo, sus conclusiones podrían también explicar cómo se habrían formado las rocas oxidadas detectadas en las exploraciones de las superficie de Marte.

La habitabilidad, imposible

La cantidad de oxígeno no permite la habitabilidad en el planeta rojo, según afirma Alberto González Fairén, investigador del Centro de Astrobiología (CAB), quien recuerda que existen otros factores que lo impiden: temperaturas bajas, alta concentración de sales y la radiación.

Para Fairén, la hipótesis de partida del trabajo liderado por Vlada Stamenkovic es correcta: cuando el oxígeno está disponible para la respiración, los seres vivos aumentan en tamaño y complejidad.

"Esto lo sabemos porque los primeros animales en la Tierra pudieron ser precisamente esponjas que vivieron hace 650 millones de años", apunta. A su vez, añade que las esponjas primitivas evolucionaron justamente como consecuencia de la primera acumulación significativa de oxígeno en la atmósfera terrestre, generada por las bacterias fotosintéticas.

Según Fairén, el artículo incluye "una comparación interesante", ya que los autores eligen el grupo de organismos terrestres que son capaces de vivir a concentraciones de oxígeno disuelto en agua más bajas, que son básicamente ciertos tipos de bacterias y las esponjas.

A partir de ahí, los autores concluyen que las concentraciones de oxígeno calculadas que pueden existir en las salmueras marcianas serían suficientes para que estos organismos pudieran medrar en Marte.