El último concierto de la banda estadounidense Foo Fighters en Kansas acogió una peculiar escena: un niño de 10 años llamado Collier subió al escenario, tomó una guitarra y junto a Dave Grohl, tocó una versión de la canción Enter Sandman de Metallica.

Grohl invitó al niño a subir con él. El pequeño confesó ser fan de Metallica y saber tocar algunas canciones de este grupo. Dave Grohl le dio una guitarra y Collier se arrancó con los acordes de Enter Sandman, ante el delirio del público. Grohl cantó entonces la canción del grupo californiano.

Tras algunas demostraciones más de Collier, David Grohl le pregunta con quién fue al concierto. El niño le dijo que con su madre. "Dale esa guitarra a tu madre", replicó entonces Grohl, tras lo que el niño se fue ovacionado. "Si veo esa mierda (la guitarra) en eBay la próxima semana, te encontraré, Collier", dijo Grohl bromeando después.