Torra y Aragonès se conjuran para fortalecer el Govern
Torra y y el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, de ERC. EP

Tras el acuerdo sobre los Presupuestos alcanzado entre el Gobierno y Podemos, el Ejecutivo tiene ante sí una tarea aún más difícil que superar las trabas de última hora que pusieron los de Pablo Iglesias en la última semana. Tendrá que obtener el acuerdo de partidos como el PNV, ERC y PdeCat con negociaciones en las que La Moncloa descarta concesiones relacionadas con el procès, que para los independentistas catalanes son líneas rojas para dar luz verde.

Apenas unas horas después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de Podemos firmaran en La Moncloa su acuerdo presupuestario, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la portavoz del Gobierno, Isabel Celáa, han lanzado este jueves los primeros mensajes a otras fuerzas políticas para que se sumen al acuerdo. Con el apoyo de los diputados del PSOE y de Unidos Podemos, Sánchez suma 151. Para aprobar sus cuentas en el Congreso necesita 176.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y la consellera de Presidencia, Elsa Artadi, se han reunido precisamennte este jueves en la sala autoridades de la Estación de Sants de Barcelona. Un encuentro de media hora, en el que Calvo ha pedido a Artadi el apoyo a los PGE porque son unas cuentas que "le irán muy bien a Cataluña".

"El principio del trabajo"

"Este acuerdo es nada menos que el principio del trabajo", ha señalado Celáa, que tras los acontecimientos de la última semana, también ha aprovechado para insistir una vez mas al presidente de la Generalitat, Quim Torra, que "desbloquee la vida política en Cataluña", de manera que "puedan funcionar todas sus instituciones".

A su lado, Montero ha asegurado que "seguimos trabajando para que estas cuentas cuenten con el respaldo del resto de grupos de la Cámara". "Confiamos que las formaciones políticas pongan por delante el bienestar de los ciudadanos", ha añadido la ministra de Hacienda, que, aunque ha considerado que PP y Ciudadanos se han excluido, en términos generales ha invitado a "pensar que el apoyo a las cuentas públicas no representa el apoyo a un Gobierno".

Mirando únicamente el texto del acuerdo de este jueves, el PNV y PdeCAT recelan de la subida de impuestos pactada con Podemos y ERC podrá estar satisfecho porque contempla una bajada del IVA en servicios veterinarios como la que esta formación ha defendido.

La revalorización de las pensiones para dar respuesta a las "manifestaciones de pensionistas en calles y plazas",  muy numerosas en el País Vasco, seguramente será del agrado del PNV, porque ya fue una medida con la que transaccionó en las últimas cuentas de Mariano Rajoy, vigentes en la actualidad.

Condiciones independentistas

Sin embargo, al margen de las reclamaciones de índole económica que puedan hacer unos y otros, el mayor problema se plantea en relación con los partidos independentistas catalanes, ERC y PDeCAt, ya que el Gobierno reitera que no hablará con ellos más que de números en las negociaciones que se inician ahora.

El planteamiento del Gobierno se que los catalanes, como el resto de los españoles, podrán beneficiarse de unos Presupuestos que "revertirán" los recortes del PP y permitirán que la recuperación económica se deje sentir también en los ciudadanos. Montero ha cifrado el gasto en 2.082 millones de euros y ha puntualizado que se gastarán también en beneficio de los catalanes.

De momento, Montero ha dicho no saber quiénes serán sus interlocutores en la negociación con los partidos catalanes pero ha asegurado que el presidente del Gobierno, que se ha reunido varias veces con Iglesias para cerrar el pacto con él personalmente, también se implicará en los contactos que empezarán ahora con otros grupos.

El acuerdo con Podemos es el primer encuentro del "partido a partido" con el que esta semana se refirió Sánchez al camino que tiene por delante para aprobar sus primeros Presupuestos. Este miércoles por la noche se filtró un principio de acuerdo entre Sánchez e Iglesias tras una reunión entre ambos en Moncloa.

El líder de Podemos ha vuelto a la sede la Presidencia del Gobierno a primera hora de la mañana, a las ocho y media, una hora antes de que empezara el Consejo de Ministros, para rubricar con Sánchez un acuerdo en el que, entre visita y visita a Moncloa de Iglesias, estuvo trabajando por la noche la ministra de Hacienda.

El segundo "partido" se jugará el lunes que viene, cuando el Gobierno remita a Bruselas un borrador del Presupuesto para 2019, que incluirá elementos del pacto con Podemos pero no todos porque hay cuestiones que son solo de calado político.

El Congreso será el campo del tercer partido, donde el Gobierno excluye del pacto al PP y Ciudadanos, por el rechazo que han reiterado a sus planes presupuestarios, e intentará incluir en el acuerdo a PNV, PdeCAT y ERC. La dificultad se espera sobre todo por parte de los partidos independentistas, debido a las condiciones ligadas al proceso soberanista en Cataluña o a los políticos presos que el Gobierno descarta por completo asumir.

"Desde el primer día, el Gobierno ha trasladado que cuando hablemos de Presupuestos con las formaciones independentistas hablaremos de Presupuestos, de las cuentas claras para España y Cataluña", ha aseverado la ministra de Hacienda.

Por este motivo, fuentes de La Moncloa han puesto este jueves todo su empeño en celebrar el acuerdo con Podemos y han rechazado hablar del grado de optimismo con el que se afronta la siguiente etapa, la de alcanzar un acuerdo con los independentistas catalanes sin asumir sus condiciones en materia de presos o autodeterminación. "Estamos satisfechos en la jornada de hoy", se han limitado a decir.

Que Sánchez inste "públicamente" a la Fiscalía retirar las acusaciones contra los políticos catalanes en prisión preventiva por la causa contra el proceso soberanista es el gesto político en el que ERC ha insistido en la última semana como condición para apoyar las cuentas.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, advirtió al semana pasada al Gobierno de que no apoyará las Cuentas si no hay un plan para celebrar una consulta independentista mientras que en el seno del PdeCAT constatan las dificultades para negociar los Presupuestos con normalidad cuando la situación en Cataluña no lo es.

Frente a estas reclamaciones, la postura del Gobierno se mantiene en que no habrá ni presiones ni jueces ni fiscales, ni injerencias en el Poder Judicial y mucho menos una consulta soberanista. Al mismo tiempo, mantiene un inusitado optimismo en el que, a pesar de todo, sea posible que apoyen los las Cuentas.