Salón de juegos
Obras en un salón de juegos con apuestas deportivas que abrirá en Bravo Murillo. JORGE PARÍS

En la calle Bravo Murillo, una de las arterias más comerciales de la ciudad de Madrid, conviven establecimientos tradicionales de estética ochentera con grandes franquicias de ropa o alimentación. Pero su morfología ha cambiado para hacer hueco a numerosos locales de juego (hasta 15 ha contado este periódico), negocios que en los últimos años han proliferado en la capital. 

Las cifras publicadas por el Ayuntamiento de Madrid en su portal de datos abiertos son contundentes. En Madrid, el crecimiento de las salas de juego ha sido del 58% en los últimos tres años. En concreto, en la actualidad hay 343 locales dedicados a este tipo de actividad (datos hasta septiembre) frente a los 217 que había en 2015 en las mismas fechas. Esta estadística engloba a bingos, casinos, salones de juegos (tragaperras) y casas de apuestas. Se da la circunstancia que en la mayoría de bingos, casinos o salones existe un espacio exclusivo dedicado a las apuestas deportivas, elemento clave en la apertura masiva de nuevos locales de juego. 

Los establecimientos dedicados al juegos han crecido en todos los distritos a excepción de Centro y Retiro, pero se han disparado sobre todo en las zonas del sur, que cuentan con rentas más bajas y altas tasas de desempleo. Su presencia es más palpable en arterias comerciales como las calles Marcelo Usera, General Ricardos, Bravo Murillo, Alcalá o la avenida de la Albufera. El mayor ascenso en términos relativos lo ha experimentado Usera (+200%), que ha pasado de nueve a 27 locales de juego en un trienio. Le siguen Puente de Vallecas (+115%, de 13 a 28), Tetuán (+106%, de 16 a 33), Latina (+100, de 12 a 24), Fuencarral (+83%, de 6 a 11), Vicálvaro (+80%, de 5 a 9), Ciudad Lineal (+78%, de 14 a 25) y Carabanchel (+64, de 36 a 22), todos con un porcentaje superior al crecimiento medio en la ciudad. 

Cuatro de estos distritos cuentan con una renta por hogar inferior a la media del conjunto de la capital (30.936 euros). Se trata de Usera (25.569), Puente de Vallecas (24.688), Latina (30.156) y Carabanchel (27.936). En ellos se ubican algunos de los barrios con las rentas más bajas, como San Diego (21.225), Pradolongo (23.174) o Puerta Bonita (25.725). Además estos distritos registran una tasa de paro superior a la media de la ciudad (7,87%), con especial relevancia de este indicador en Vallecas (11,34%) y Usera (10,22%).

Un rincón de apuestas deportivas dentro de un salón de juegos

Los vecinos ya han mostrado su preocupación, sobre todo por el hecho de que algunos de estos locales se encuentren cerca de centros educativos, ya que en la Comunidad de Madrid esta situación no está regulada. Tampoco se exige una distancia mínima entre locales ni está limitado su número. "Se están cebando con la población con menos recursos. Pero nos preocupa mucho la gente joven que acude a los bares de estos locales cuando sale del instituto a comprar el bocadillo y la coca-cola. También hay muchas amas de casas que van allí a desayunar por 1,5 euros. Ofrecen precios más baratos que otros sitios", asegura Enrique Villalobos, presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (Fravm).

Villalobos hace hincapié también en la presencia de menores en estos locales: "No hay ningún tipo de control para los menores. Van a ver el partido y apuestan por ellos. Este es el caldo de cultivo para futuros problemas serios". El perfil de cliente potencial de estos locales es un varón de entre 18 y 43 años, según la Dirección General de Ordenación del Juego del Ministerio de Hacienda. La Fravm propone para frenar la proliferación de estos negocios la declaración de zonas de especial protección a los barrios vulnerables, de forma que se limite su número.

Desde la Asociación Española de Empresarios de Salones de Juego y Recreativos (Anesardefienden que "cada empresa aplica sus propios criterios a la hora de realizar sus inversiones, si bien no nos consta ningún empresario que utilice el criterio de la renta para establecerse en una determinada ubicación". La patronal sostiene que las normas autónómicas respecto a la presencia "son estrictas al exigir un servicio de admisión para controlar el acceso a los juegos a menores de edad". "En el sector tampoco queremos menores ni jugadores con problemas con relación al juego", concluyen.

Mayor control en el acceso

Las administraciones parece que ya están alerta. La Comunidad de Madrid aprobará antes de que acabe el año un decreto para obligar a los propietarios a establecer controles de acceso. El Gobierno, por su parte, ha incluido en el acuerdo de presupuestos con Podemos regular la publicidad de los del juego de azar y apuestas 'online' de ámbito estatal de forma similar a la de los productos del tabaco. La Estrategia Nacional sobre Adicciones 2017-2024 incluye el juego entre las adicciones a combatir.

"Me lo gasto todo en la ruleta, pero es solo un juego"

Son las dos de la tarde en la calle Alcalá, a la altura del número 361. Diego entra con un amigo en un salón de juegos. No quiere fotos. No le hace gracia que sus padres sepan que acude a estos locales. Tiene 19 años y va desde que cumplió 18. Su grupo de amigos también suelen ir a jugar, aunque "al principio eran bastantes reticentes". "Me lo gasto todo en la ruleta, que no es mucho porque no trabajo. Pero cuando tengo 20 euros los gasto", dice este vecino de la zona, que afirma que para él no es una adicción. "Es solo un juego. Para mí no es un problema. Lo veo como algo pasajero", concluye.

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