Casting de 'La Voz'
Una imagen del set de casting de 'La Voz'. MARÍA VILLANUEVA

Es el concurso musical donde más importancia se le da a la voz de los artistas, hasta el punto de que quienes tienen que juzgarlos ni siquiera los ven. La Voz, que regresará próximamente con una nueva edición (ahora en Antena 3), ha celebrado sus castings finales en Madrid.

Por si alguien no conoce el formato, se trata de que un aspirante canta en un escenario frente al cual hay cuatro sillas dadas la vuelta. En ellas están los coach, cuatro famosos artistas que no pueden ver al aspirante, solo oírle. Si les emociona, si les convence, girarán su silla y seleccionarán al concursante para su equipo.

Pero para llegar a ese momento han tenido que pasar muchas cosas. La presente edición de La Voz recibió más de 20.000 llamadas para apuntarse al casting. En siete ciudades españolas se celebraron audiciones previas de las que salieron 250 aspirantes, los mejores, que ya han viajado a Madrid para la fase final. De ella saldrán los 100 que pasarán por las llamadas "audiciones a ciegas".

20minutos acudió a una de las jornadas de selección, que se realizan en un hotel de Madrid. En la recepción había muchos padres, madres, hermanos, novios... esperando en los sofás, con los nervios de no saber qué pasaría con el aspirante a quien acompañaban. Se distingue a los familiares de los candidatos porque éstos llevan una pegatina blanca con un número.

Una de esas portadoras de pegatina es una chica curvy y joven cuyo novio espera sentado en un sofá. Es su turno, así que ella se despide, besa a su chico (que parece más nervioso que ella) y desaparece por una puerta de madera por la que entran aquellos que sueñan con tener una oportunidad. Tras ese umbral les espera una sala donde ensayan dos canciones con un entrenador vocal y un pianista. Afinan, ajustan el tono y calientan la voz.

Los aspirantes presentan una lista de canciones que les gustaría interpretar y de ahí el jurado de los casting elige dos para que interpreten en la audición. Normalmente se busca que no haya canciones repetidas, porque en muchas ocasiones las canciones del casting acaban siendo la que interpretarán en su audición a ciegas.

Cuando están listos, los artistas amateur pasan a la sala de audición. Allí hay seis personas, entre ellas, Susana Pérez (productora ejecutiva) y Jorge Villaescusa (productor musical de La Voz), que decidirán sobre su futuro. Los aspirantes a cantante interpretan los dos temas, con el mismo pianista con el que han estado ensayando poco antes.

20minutos es testigo de la prueba de cuatro pretendientes. Sus identidades y perfiles quedan en el anonimato, pues los coach no deben saber nada de los aspirantes cuando lleguen a la audiciones a ciegas.

"No deben tener pistas sobre a quién están escuchando", explica Susana Pérez. Los candidatos son tres mujeres y un hombre. Este último se equivoca de forma notoria, aunque el nivel vocal de todos es excepcional. "Lo he hecho fatal, lo siento", dice con lágrimas en los ojos. Pero le tranquilizan: "Tenemos en cuenta los nervios, lo que buscamos es lo que nos decís, lo que transmitís".

Jorge Villaescusa explica a 20minutos que La Voz es un programa especial, en el que "lo que verdaderamente importa es la voz" y en el que los castings se hacen "tratando a los aspirantes como profesionales y con todo el respeto hacia ellos", reitera.