El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural del Gobierno de Castilla-La Mancha, Francisco Martínez Arroyo, continúa con su ronda de contactos para cerrar el Pacto por el Agua de la región, en el que quiere sumar no sólo a los partidos políticos sino a los agentes sociales relacionados, un documento que espera tener listo antes de que acabe el otoño.

En declaraciones a los medios tras reunirse con el secretario general de Podemos, José García Molina, ha señalado que "se van a tener en cuenta" las alegaciones tanto de partidos políticos como de regantes, asociaciones, ecologistas y sindicatos.

Sobre la cita con Podemos, ha asegurado que están "en la misma sintonía", que pasa por un pacto "estable y duradero". No obstante, ha dicho que tendrá en cuenta las sugerencias de Podemos, y el objetivo es "antes de que acabe otoño" tener un texto consensuado con todos los agentes implicados.

"Este pacto dejará a las claras la defensa del agua y será lo suficientemente general para que todos los colectivos lo puedan suscribir", ha dicho Martínez Arroyo, que ha avanzado que el PP será el próximo interlocutor para intentar recabar su apoyo la próxima semana.

PODEMOS PIDE NO MERCANTILIZAR EL AGUA

El secretario general de Podemos José García Molina, ha recordado que su formación también había trabajado con un centenar de asociaciones un documento similar, si bien ha indicado que hay algunos "matices" que se pueden incorporar al pacto regional que prepara el Gobierno.

Así, ha dicho que la defensa de los intereses de Castilla-La Mancha no es "incompatible" con una gestión "transparente" y con un criterio de "solidaridad".

"Detrás del agua no sólo hay un problema de escasez, sino también de mercantilización", ha apuntado García Molina, que ha enfatizado que "no puede ser que con el agua se siga haciendo negocio".

Tras asegurar que el modelo de trasvases "está agotado", ha esperado que este pacto sirva para "salir de la guerra entre regiones" para solucionar "un problema que es de todos".

RESPUESTA A XIMO PUIG

Martínez Arroyo ha vuelto a tomar la palabra para contestar al presidente valenciano, Ximo Puig, que aseguraba este miércoles tras reunirse con Pedro Sánchez que el trasvase está "asegurado".

Así, ha dicho que "no es verdad" que sea la solución, ha recordado la infrautilización de las desaladoras y ha asegurado que "no es sostenible" que el trasvase siga adelante.

El consejero castellano-manchego ha recordado algunas de las medidas que se prevén en el corto plazo, como la instalación de caudalímetros por parte de la Confederación Hidrográfica del Tajo en Aranjuez, Toledo y Talavera; dar cabida a los municipios ribereños en la Comisión de Explotación del trasvase; o la posibilidad de desembalsar desde la cabecera para subir el caudal del río y no para trasvasar al Levante.

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