Andreu Joan Martínez, director general de los Mossos d'Esquadra, ha afirmado este martes en rueda de prensa que el operativo desplegado el pasado lunes ante los disturbios producidos durante el primer aniversario del 1-O fue "ajustado al caso" en el intento de entrada por la fuerza de un grupo de manifestantes anoche a las puertas del Parlament de Catalunya.

"Desde este fin de semana ha habido un cambio en las manifestaciones pacíficas del último año por parte de grupos radicales que buscan la confrontación con los Mossos, sobre todo en las partes finales de estas manifestaciones", ha indicado Martínez, que ha insistido en que la "máxima" de la policía catalana es que "si no hay actuaciones violentas, los Mossos no intervienen. Pero cuando estas aparecen, y después de agotar todos los avisos y mediaciones, actuaciones para restablecer el orden público".

90 equipos de orden público movilizados

Martínez ha puntualizado que en la jornada del pasado lunes, primer aniversario del 1-O, se movilizaron un total de 90 equipos de orden público, el triple que los 30 que se despliegan en un partido de alto riesgo de la Liga de Campeones en la capital catalana.

Respecto a los momentos de tensión vividos anoche ante la sede de la Policía Nacional en la Via Laietana, el director general de los Mossos ha explicado que "la tensión se dio al final de la manifestación y los Mossos estábamos allí desde el primer momento". Y ha defendido que el cuerpo tuvo capacidad suficiente para controlar los disturbios: "No hubo falta de agentes ni improvisación". Y ha añadido que "un operativo policial no es un criterio político, son direcciones operativas".

En cuanto a estos grupos minoritarios violentos, Martínez ha indicado que en el último año no se había tenido constancia de actuaciones. Ha dejado claro que no piensa hacer dimitir a nadie por debajo de su cargo en la policía catalana y que su dimisión la debería decidir en todo caso el conseller d'Interior Miquel Buch.

Críticas por falta de efectivos

Sindicatos de los Mossos d'Esquadra han criticado la falta de previsión del dispositivo de seguridad de la manifestación conmemorativa del 1-O de este lunes en Barcelona con solo dos unidades de la Brigada Móvil (Brimo), los antidisturbios, en varios comunicados y en sus cuentas de Twitter.

El sindicato mayoritario, el SAP-Fepol, ha criticado que los agentes de seguridad ciudadana están realizando tareas de orden público "por la falta de efectivos sin tener ni la formación ni los materiales adecuados, poniendo en riesgo su seguridad".

"¿Cómo es posible que nadie previera lo que podía pasar hoy?", se han preguntado, además de condenar los actos violentos ante el Parlament y hacer un llamamiento a la responsabilidad en un comunicado.

Han exigido a los responsables políticos que defiendan a los Mossos, han lamentado la instrumentalización del cuerpo y han reclamado respeto para los agentes, que actúan para mantener el orden público y la seguridad ciudadana.

Desde el SME han reclamado explicaciones por la falta de previsión y por qué fueran los agentes de seguridad ciudadana los que tuvieran que garantizar la seguridad ante el Parlament, con todos los Mossos desbordados: "¡Lamentable, inadmisible, irresponsable!".

El SPC ha reclamado la dimisión del conseller de Interior, Miquel Buch, y la dirección de Mossos por "irresponsables" por el dispositivo diseñado, poniendo en grave riesgo a los operativos.

Han criticado que "la institución más importante de Catalunya haya sido atacada" y que un grupo de violentos intentara acceder a su interior.

Uspac se ha dirigido al presidente de la Generalitat, Quim Torra, reprochándole que aliente la violencia y ponga "contra las cuerdas" a los Mossos, y asegura que si alguien sale herido será su responsabilidad y de la cúpula de Interior.

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