Un patinete eléctrico
Un patinete eléctrico, en una imagen de archivo. LIME

Los patinetes eléctricos tendrán que ir, por norma general, por el carril bici en València, nunca por las aceras, y solo los de menos potencia podrán hacerlo por calles peatonales. Esta es una de las novedades que incluirá la futura ordenanza de Movilidad de la ciudad, cuyas líneas básicas ha presentado este lunes el concejal de Movilidad Sostenible, Giuseppe Grezzi.

El borrador, que aún debe recibir las aportaciones y alegaciones ciudadanas, de los servicios jurídicos y del resto de grupos políticos, prevé que solo podrán ir por zonas peatonales los de menos potencia y a una velocidad de 10 km/h como máximo, además de guardar un metro de distancia de los viandantes.

De hecho, se establecen cuatro categorías de patinetes eléctricos (A, B, C1 y C2). Los de tipo A, que pueden alcanzar los 20 km/h y una masa de 25 kilos, podrán circular por zonas peatonales a una velocidad máxima de 10 kilómetros por hora, a un metro de distancia de los peatones. En el caso de hacerlo por el carril bici pintado en la acera, podrán alcanzar los 15 kilómetros por hora, y los 20 km/h si el vial ciclista discurre por la calzada. Los de tipo B (alcanzan hasta 25 kilómetros por hora) cumplirán las mismas obligaciones, pero no podrán circular por zonas peatonales. Respecto al estacionamiento, los de uso personal se podrán amarrar a las horquillas de los aparcabicis.

Los sistemas de patinetes eléctricos de alquiler se someterán a la normativa específica y a las tasas que aprueben las concejalías de Dominio Público y de Hacienda, respectivamente, ya que necesitarán una autorización especial para desarrollar su negocio en la vía pública.

El texto normativo, de 129 páginas de articulado, pretende abarcar todo el espectro de la movilidad, reordenar el espacio público y "promocionar la convivencia y el respeto" fijando al peatón, que supone el  48% de los desplazamientos, como el principal objetivo, seguido del transporte público colectivo y de las demás formas de movilidad."El peatón es la prioridad y protegemos todos sus espacios. Cada decisión y aportación se hace teniendo en cuenta la prioridad peatonal", ha explicado el concejal Grezzi.

Otra de las claves es el reparto del espacio público entre las diferentes formas de movilidad, con una protección y diferenciación creciente del carril bus, donde prime el "respeto" a las personas que se mueven caminando.

La ordenanza fijará la posibilidad de crear "áreas de prioridad residencial", como piden desde Ciutat Vella, Ruzafa y Benimaclet, que prioricen la accesibilidad y los derechos y obligaciones de los usuarios de vehículos para acceder a sus viviendas y a los servicios.

También se fijará una nueva zona verde de aparcamiento exclusivo para residentes en el centro histórico a petición vecinal y se amplía el horario de 20 a 30 minutos y las toneladas (de 9 a 12) de los camiones de reparto. En cuanto al régimen sancionador, las multas, en función de la gravedad, podrán llegar a los 3.000 euros como máximo.

Otros aspectos novedosos de la futura norma serán la limitación a 30 kilómetros por hora de la circulación de vehículos en calles con un solo carril por sentido y la incidencia en el "respeto al espacio peatonal" por parte de los usuarios de bicicletas. "También queremos pacificar la velocidad de las bicis para una protección especial al peatón", ha afirmado Grezzi. De hecho, la fórmula elegida para el articulado establece que las bicicletas circularán "preferentemente" por el carril bici, si bien se abre la puerta a que vayan por la calzada en diferentes supuestos para ir de un trazado ciclista a otro.

Por lo que respecta a las motos, se regulará específicamente los aparcamientos en zonas concretas, como el centro histórico y no podrán circular por el carril bus ni por la acera con el motor encendido cuando estacionen o vayan a ponerse en marcha.

Consulta aquí más noticias de Valencia.