La ministra Calviño y el Gobernador del Banco de España Pablo Hernández de Cos
La ministra Calviño y el Gobernador del Banco de España Pablo Hernández de Cos TWITTER NADIA CALVIÑO

El Banco de España ha rebajado una décima, hasta el 2,6%, su previsión de crecimiento económico para este año ante el empeoramiento de las perspectivas de los mercados exteriores y el encarecimiento del petróleo.

Por estos mismos factores, el Banco también ha bajado sus previsiones para 2019 —al 2,2%, dos décimas menos— y 2020 —al 2%, una décima menos—, según detalla en sus proyecciones macroeconómicas para el periodo 2018-2020 publicadas este martes.

El crecimiento económico será intensivo en creación de empleo, según las proyecciones, lo que permitirá situar la tasa de paro por debajo del 12% a finales de 2020. En concreto, el Banco prevé que el empleo aumente un 2,4% este año, un 1,9% el próximo y un 1,7% en 2020, lo que situaría la tasa de paro en el 14,6%, el 13,2% y el 1,7% al cierre de 2018, 2019 y 2020, respectivamente.

En cuanto a la inflación, espera que el índice armonizado de los precios de consumo (IAPC) se desacelere en los próximos trimestres, en línea con el precio del petróleo, para situar el crecimiento medio de este año en el 1,8% (dos décimas menos que en su anterior previsión), el 1,7% en 2019 y el 1,5% en 2020. 

Más pesimista que el Gobierno

Las previsiones del Banco de España se sitúan por debajo de las del Gobierno, que espera un crecimiento económico del 2,7% este año, el 2,4% en 2019 y el 2,2% en 2020. Las proyecciones detallan que la fase de crecimiento económico continúa, reforzada por el restablecimiento de los equilibrios macrofinancieros, aunque de manera más moderada ante la normalización de la política monetaria y la contención del consumo privado a medida que deje de caer la tasa de ahorro.

Sin embargo, este crecimiento se enfrenta a determinados riesgos, como la escalada de medidas de proteccionismo comercial, que podrían impactar en la economía global.

A nivel interno, el Banco de España apunta a la "incertidumbre" sobre la futura orientación de las políticas económicas "en un contexto de elevada fragmentación parlamentaria", la vulnerabilidad asociada al elevado endeudamiento público, que ha registrado "limitados avances" en su corrección, o la necesidad de retomar una agenda de reformas estructurales para reforzar actividad y empleo. A esto añade el riesgo para el crecimiento económico que podría derivarse de un "hipotético repunte" de la incertidumbre asociada a la tensión política en Cataluña.

El Banco de España también aporta previsiones de déficit de las administraciones públicas, que se situará en el 2,8% este año, el 2,5% el próximo y el 2,2% en 2019, cuando la senda del Gobierno, aún por aprobar, es del 2,7%, el 1,8% y el 1,1%, respectivamente.