Ximo Puig
Ximo Puig I.CABALLER/CORTS VALENCIANES

Puig ha defendido en su último discurso en el Debate de Política general de la legislatura, en el que ha anunciado 35 medidas, "un optimismo crítico" para "impulsar esta sociedad avanzada" porque ahora hay "una Comunitat Valenciana que no quiere volver al peor pasado" y aunque ahora "está mejor, aún lo estará más en los próximos años".

En ese sentido, ha argumentado que este cambio comenzó en 2005 con el Acuerdo del Botánico que superó "una visión partidista" desde "la puralidad" y que ha generado un escenario de "estabilidad, diálogo y honradez" que ha conseguido "cambiar el paradigma" de "la Comunitat de la corrupción a la Comunitat de la solidaridad" y de "una Generalitat en retirada a una Generalitat activista por el autogobierno".

Sin embargo, ha recalcado que este espíritu del Botánico "no tiene limitación temporal, ni tan solo electoral", sino que es "una obligación irrenunciable poner en el centro de todas les políticas a les personas, poner las luces largas para garantizar que el momento valenciano acaba siendo el tiempo valenciano" y porque es "una obligación ética pensar en las próximas generaciones, y no en las próximas elecciones".

Puig ha incidido en que la sociedad valenciana dijo "basta"

a la situación de colapso en la que estaba en julio de 2015 para resurgir de "las cenizas" con "valentía" y "asumir su propia realidad para transformarla", tras "demasiados años en los que se había engañado al pueblo valenciano generando un falso espejo de prosperidad".

"MOMENTO VALENCIANO"

Al respecto, ha recalcado que "el resultado es el momento valenciano" porque estamos "mejor en desempleo, se han recuperado derechos básicos y se ha recuperado la hipoteca reputacional". "El momento valenciano es una oportunidad para resituar a la Comunitat Valenciana en España, en Europa y en el mundo", ha apuntado.

Puig ha incidido en reclamar una financiación justa y un nuevo modelo territorial desde "la lealtad" porque el estado de las autonomías actual "ya está agotado", así como revisar todos los recursos de inconstitucional interpuestos por el anterior ejecutivo del PP.

Para ello, confía en la reunión que mantendrá con el presidente Sánchez la primera semana de octubre en la que abordarán el cumplimiento de la Agencia Valenciana y le trasladará la posición del Consell respecto a las reformas que necesita España.

El presidente de la Generalitat ha subrayado que esta ha sido la "legislatura del rescate de las personas y de la reactivación de la economía valenciana" pero ha advertido de que si no se gestionan bien los riesgos futuros

pueden ser una involución democrática".

En ese sentido, ha alertado de que "algunos ya proponen esta involución" que se alimenta de

"las fracturas sociales, de los que temen ser los perdedores de los cambios, y del miedo del que se aprovecha la xenofobia de Salvini o Le Pen, el tradicionalismo de Orban, o el recurso al aislamiento de Farage" y también algunos fenómenos independentistas". "El nuevo populismo conservador", ha constatado.

Por ello, ha reclamado que esta transformación global no conduzca a

"reacciones extremistas ni antidemocráticas" porque sería "asumir la derrota". Por contra, la Comunitat Valenciana ofrece "un optimismo valenciano, un

optimismo crítico" que debe servir de base a un nuevo modelo social basado en "el desarrollo, la igualdad y la democracia".

Puig ha subrayado que "esta es la época para reafirmar la democracia, un nuevo contrato social para una sociedad avanzada" que "quiere "desarrollo y no parálisis, que quiere igualdad y no fractura y que quiere democracia y no miedo", ha apostillado.

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