Rodrigo Soler
Rodrigo Soler RODRIGO SOLER

En entrevista con Europa Press antes de subirse a las tablas del Gigante, Soler ha dicho ve en los festivales una oportunidad para darse a conocer, si bien el público "es muy distinto" que el que compra una entrada para verle en una sala.

"El público de salas en general fue a verte a ti, el público de festivales es muy probable que no te conozca, así que es distinto, pero me gustan ambas cosas, que la gente conozca mis canciones y las cante, y que personas que nunca me escucharon puedan conocer mi música".

Soler, que carga el peso de sus canciones en unas letras muy profundas, reconoce que dicen mucho de él, ya que nacen de historias reales, bien vividas en primera persona o bien captadas a gente que le rodea.

"Aunque muchos que no me conozcan podrán sentirse identificados porque en el fondo las cosas que nos pasan a todos son parecidas. Nos dejan, dejamos, nos traicionan, nos demuestran amor, nos peleamos con nosotros mismos, viajamos, sufrimos, amamos, odiamos, volvemos a amar...", afirma el artista.

Tras cantar a sus "amores, desamores, odios y alegrías", asegura que sus seguidores más cercanos podrían llegar incluso a "armar una pequeña biografía" tanto de sus historias amorosas como de sus "guerras internas".

EL COMPOSITOR COMO PSICÓLOGO

"Hay gente que no escribe sobre sí misma pero yo lo uso como un psicólogo, para entenderme, para sacar cosas de mí, para cerrar historias", relata Soler, que asegura que tras haber vivido muchos años en Madrid, la influencia de la música española se deja ver en su música.

Es aquí donde hace referencia a Joaquín Sabina. "Creo que el mejor escritor de letras de canciones que yo leí", apunta, añadiendo que al vivir en Madrid pudo descubrir un "aluvión de música y de grupos" que cambió su estilo "para siempre".

"De hecho muchas de mis canciones han sido escritas y vividas aquí, hay muchas palabras que incluso en Argentina no entienden, como quién es Buenafuente, o qué es Salsa Rosa, o el OpenCor, o qué quiere decir que 'nos ha jodido mayo con las flores'", añade, sentenciando que su música es española y argentina a partes iguales.

EL AMOR Y EL DESAMOR COMO "MOTORES POTENTES" PARA COMPONER

Rodrigo Soler reconoce que es el desamor el que cobra protagonismo en sus composiciones, pero señala que "para que ese desamor exista, debe haber habido antes un amor fuerte". "Creo que el amor y el odio son los motores más potentes que hay a la hora de componer, los más viscerales, los más sentidos".

Aunque muchas veces compone "desde el dolor que generó un gran amor", lo hace "quizás desde el despecho, desde el enojo y puede que alguna vez desde el odio, pero no tantas".

Sin embargo, en su faceta más política si que saca odio, ya que habla sobre gente "que vive lastimando a otra gente, sobre los dueños del mundo".

El show del Gigante se desmarcará de sus habituales pases "más íntimos" en salas pequeñas, gracias a la banda. "Cuando toco con banda me puedo permitir tocar menos y dedicarme a cantar, bailar y divertirme con mis amigos sobre el escenario".

Y es esa una de las mayores diferencias de la gira que este sábado le lleva al Gigante en comparación con el año pasado. "Es la primera vez que voy a tocar con una banda tan grande aquí en España, vino mi productor Alejandro Spinelli desde Argentina y completé la banda con grandes músicos de aquí como Emilio Sanjuán, Javier Alonso, Sergio Vellisco y Chamaquito Pistolas", avanza, como seña de identidad de lo que será un directo diferente.

Habrá cosas de su primer disco, pero en todo caso siempre con la vista puesta en "armar un show para que la gente baile".

Soler, que defiende el auge de los festivales de música por multiplicar los espacios disponibles para los artistas, tiene buenas palabras para el público español, que si bien es "más calmado" que el argentino, está siempre "muy pendiente de todos los detalles" de lo que ocurre en el escenario, lo cual valora.

Para finalizar, ha adelantado que ya tiene algunas canciones para plasmar en un nuevo disco, y más allá de dos conciertos programados en lo que queda de año, ahora toca "escribir, componer, estudiar y preparar el próximo trabajo".

"Creo que hubo una evolución entre mi primer y segundo disco y quiero que pase lo mismo entre el segundo y el tercero. Y tengo muchísimas ganas de encerrarme con mi piano y mis letras a ver para dónde me llevan", finaliza.