Il Divo
El cuarteto vocal Il Divo ARCHIVO

Nada más empezar a conversar nos dice Carlos, el español del grupo: "Es la primera vez que somos los productores y la primera vez que hemos elegido las canciones". Está feliz de haber dado ese paso y del resultado: Timeless, trabajo con el que vienen a España. El martes 4 de septiembre actuarán en Madrid,  y desde allí recorrerán buena parte de nuestra geografía: Valencia, Almería y Mérida. Después pisarán tierras extranjeras: Hungría, Turquía, Japón, entre otros.

¿Por qué han tardado 15 años en ser los productores?
Cuando uno empieza con un grupo tiene un proceso. El inventor de Factor X, Simon Cowell, nos inventó. Recorrió el mundo buscando cantantes, no salimos de un concurso, él fue haciendo un casting por el mundo. Eso fue cosa de él, pero después de haber vendido 40 millones ya dices: bueno, señores, ya se han embolsado bastante dinero, ahora nos toca a nosotros ser nuestros jefes. Y como todo funciona ya más con las giras estábamos hartos de que se llevara todo el mundo más dinero que nosotros.

Y se hicieron con las riendas...
Sí, porque aunque fuera aquel señor el que nos creara, al fin y al cabo el grupo es nuestro y lo hemos hecho nosotros. Ha habido buen rollo pero hemos decidido ser nuestros dueños. Y como ya nos conocemos hace 15 años, podemos hacer lo nuestro en solitario también. Vamos a hacer una gira enorme. El disco salió el 10 de agosto y estaremos en el WiZink Madrid. En noviembre de 2019 acabaremos: habremos hecho casi 200 shows.

¿Cómo se aguanta?
Pues como digo vulgarmente: apretando el culo. Es muy cansado, estás sin dormir y es duro estar volando dos días. Pero tenemos unos fans fantásticos y estamos muy contentos. Y con este disco, muy especialmente. Es un trabajo muy permeable, tiene canciones desde los años 30 hasta ahora en varios idiomas.

¿Y cómo resiste 15 años el grupo?
Tuvimos nuestras grandes peleas, porque claro éramos unos desconocidos entre nosotros y nos costó. Y luego, que todos hablaban inglés, y yo que soy el único español, pues ya sabes cómo hablamos inglés en España. Imagina mi vocabulario. Yo tenía mis más y mis menos pero ya no. Hace cinco años incluso paramos, porque es que si no, nos íbamos matar. Y se casaron todos.

Se casaron cuando usted se divorció...
Sí, y ahora somos como hermanos, tenemos muy buena relación. Tenemos las típicas discusiones, pero al ser ahora ya los jefes, nadie más nos va a intentar soplar la pasta por ningún lado. No tenemos mánager, somos los cuatro los manáger. No hay nadie más que mande que nosotros, y lo tenemos todo controlado. Estamos muy contentos.

Antes estaba uno ahorrando para un disco... Esa parte romántica se ha perdido...
Sí, esa parte se ha perdido y es una pena. Imagina ser un artista que no tiene discos para vender. Y tampoco ya se gana con vídeos mucho. Nosotros seguimos gastando un dineral en ellos, como en el Hello de Adele. Es lo que hacemos, que aunque los tiempos cambien queremos seguir siendo Il Divo, bien trajeados.

¿La clave para el éxito y resistir? La competencia es mayor...
Hemos tenido muchos imitadores. Hemos abierto la puerta a más cantantes.

¿Cuánto de suerte y cuánto de trabajo?
Sí, siempre hemos trabajado mucho. No éramos cuatro que salían de cantar en un karaoke, todos teníamos ya careras. Nos hemos tenido que trabajar ese lugar. ¿Estos modelitos cantan? Yo soy entre Superman y Manolo Escobar. Y yo lo escuchaba muchísimo. Ha sido un referente.

¿Cómo se imaginaba de niño?
Al empezar, con 6 años, yo era el típico cantante niño. Con 8 años grabé en Holanda y me llamaban Carlitos, pequeño Carusso. Nunca pensé que este sería mi futuro. Cuando fui a hacer el casting de Il Divo, Simon Cowell estaba interesado. Pero llego y me encuentro un fila enorme con número.

¿Y su ego?
Pues eso, yo iba con mi ego de cantante de ópera, y me dieron un número y a la cola. Mi ex mujer me decía: venga, prueba. Esperé una hora y me dijeron ¿te gustaría formar parte de un grupo? Y yo dije no, no. Yo soy cantante de ópera. Pasó una semana y Simon Cowel me llamó y me llevó a Londres y me contó lo del grupo. Y yo que no. Y me volvió a llamar. Me convenció mi familia.

¿Un acierto?
Totalmente. Mira dónde estoy, y vender 40 millones de discos hoy en día es una pasada. Un día vino Hillary Clinton para que nos hiciéramos una foto y yo alucinado. Y luego hemos cantado para muchísima gente.

¿Para quién no cantaría?
Para el único que nos hemos negado a cantar fue a Trump. Dijimos que no nos interesaba. Ningún artista quería ir. Hay un americano en el grupo que no comparte nada con él. Bueno ni él ni ninguno de nosotros. Es un racista. Y yo como español a un tío que critica a lo latino no le canto. Y no fuimos. Y a mí la política me da igual. Ni voy a votar.

¿Pasa factura estar siempre viajando?
Tengo casi 50 y se nota. Pero aquí sigo con pelo todavía y la próstata bien cuidada. Y  disfruto de mi soltería. Soy el único del grupo que está divorciado. Y espero que por mucho tiempo. Y te digo: no estoy en contra del matrimonio ni nada. Casi me caso con una hindú y salió mal. Y tengo mis rollos, pero ¿para qué elegir una mujer si hay tantas? Y me encanta el amor y ser padre... Yo creo en el amor. Si no creyera en el amor, no cantaría. Soy un romántico empedernido aunque sea un bandarra en el escenario.