Heridos en Amesbury estuvieron expuestos al agente nervioso Novichok.
Heridos en Amesbury estuvieron expuestos al agente nervioso Novichok. EP

El funeral de Dawn Sturgess, fallecida el pasado 8 de julio tras resultar intoxicada con el agente nervioso Novichok, se celebrará este lunes en la localidad inglesa de Salisbury, bajo medidas de seguridad para proteger a los asistentes.

Tal y como manifestó el reverendo Philip Bromiley, quien oficiará el servicio religioso, estas medidas se llevarán a cabo siguiendo las recomendaciones del servicio británico de protección sanitaria Public Health England (PHE, por sus siglas en inglés), que indicó que el riesgo para el público es "bajo".

"El mensaje que he recibido es que habrá ciertas medidas de seguridad para que el servicio sea lo más seguro posible", indicó el religioso en declaraciones recogidas por la cadena pública BBC.

Bromiley señaló que el féretro de Sturgess, de 44 años y madre de tres hijos, no será transportado a hombros hasta el lugar de la celebración y que la ceremonia será para "celebrar la vida de Dawn y dar gracias por la persona que era".

El reverendo espera que muchos familiares y amigos de la mujer británica acudan al funeral, entre ellos su pareja Charlie Rowley, quien también resultó envenenado con Novichok al mismo tiempo que Sturgess.

Rowley, de 45 años, recibió el pasado 20 de julio el alta del Hospital de Distrito de Salisbury, donde permaneció ingresado desde el día 30 de junio tras resultar intoxicado con la sustancia a través de un frasco de perfume en la localidad inglesa de Amesbury, a unos 15 kilómetros de Salisbury.

La intoxicación accidental de Rowley y Sturgess, que según la prensa tenían problemas de drogas y alcohol, se produjo después del presunto ataque el 4 de marzo contra el exagente doble ruso Sergéi Skripal, de 67 años, y su hija Yulia, de 33, quienes fueron hallados inconscientes en un banco de Salisbury.

El Gobierno británico atribuyó el presunto intento de asesinato a Rusia, e impulsó sanciones económicas y diplomáticas contra ese país, que ha negado cualquier implicación.

La Policía continúa investigando ambos sucesos y trata la muerte de Sturgess como un asesinato.