Aviones de Ryanair
Aviones de Ryanair RYANAIR - Archivo

Ryanair operará el miércoles y el jueves 630 vuelos diarios hacia o desde España, el 76% de los 830 que tenía programados inicialmente debido a las cancelaciones por la huelga convocada por los tripulantes de cabina para el 25 y 26 de julio. Las 200 rutas suspendidas en plenas vacaciones de verano afectarán a 50.000 pasajeros diarios en Bélgica, Portugal y España, aunque la aerolínea irlandesa aseguró ayer que ha reubicado a todos.

Los sindicatos de tripulantes de cabina USO y Sitcpla intentarán "hasta el último minuto" que la aerolínea aplique en sus contratos la ley española y  reconsidere su postura, aunque reconocen que en los últimos días no han tenido contacto con ella y que la compañía no se está mostrando dispuesta a aceptar sus demandas. "Estamos dispuestos a llegar a un acuerdo", ha señalado el responsable de Vuelo de USO Sector Aéreo, Ernesto Iglesias.

Los tripulanes de cabina quieren que sus contratos estén sujetos a la legislación laboral y sindical de cada país, en vez de a la irlandesa, y piden a Ryanair que iguale las condiciones de los subcontratados a través de las agencias Workforce y Crewlink con los tripulantes contratados directamente. "O eres español o no lo eres, o aplicas la legislación española o no la aplicas, no hay término medio", ha subrayado Iglesias. "Ellos siguen insistiendo en que Irlanda o la muerte".

Ryanair, de hecho, publicó ayer datos de las condiciones laborales de sus tripulaciones de cabina (TCP) ante unas movilizaciones que califica de "innecesarias". La aerolínea dice que sus tripulantes tienen condiciones superiores a sus competidores, con salarios anuales en España de 25.000 a 34.000 euros. En Irlanda el salario anual más alto llega a los 45.000 euros.

Ryanair ha advertido de que los parones programados  para este verano podrían provocar una reducción de su calendario de vuelos invernal y de su flota, así como la pérdida de puestos de trabajo. Su consejero delegado, Michael O'Leary, recalcó que "hará frente" a los huelguistas. "No vamos a consentir que una empresa extranjera venga aquí a ganar beneficio y amenace a los trabajadores", dice USO

Preocupación en el Gobierno

Fomento decretó hace días que Ryanair tendrá que garantizar del 35% al 59% de los vuelos a ciudades peninsulares y extranjeras y el 100% a las islas. Los pasajeros afectados tienen derecho a compensaciones de entre 250 y 600 euros, a asistencia y al transporte alternativo hasta su destino. Fomento contará con inspectores de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) en los aeropuertos para velar por que la aerolínea los cumpla.

Además de las compensaciones económicas, los pasajeros tienen derecho a información y de asistencia y, en caso de cancelación, el viajero también puede elegir entre el reembolso del billete o un transporte alternativo hasta el destino final lo más rápidamente posible. En caso de retrasos de dos o más horas en la salida del vuelo, los pasajeros tienen derecho a información y a asistencia, aunque la demora está condicionada a una serie de límites temporales en función de la distancia del vuelo.

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha reconocido hoy está "preocupada" por los conflictos laborales en los aeropuertos, en particular, ha dicho, "por las consecuencias para los visitantes" y por la "imagen" que pueda dar España. Aunque el primer objetivo, ha señalado la ministra, es "siempre garantizar los derechos de los afectados", ya que "en este momento lo más importante es que se cumplan los servicios mínimos".