Tiburón toro
Ejemplar de tiburón toro. Jeff Kubina / WIKIMEDIA COMMONS

Reabren las playas de Fire Island (Nueva York) un día después de que dos menores resultasen heridos tras ser atacados por tiburones. Hacía sesenta años  que no se producía un ataque de tiburones en Estados Unidos.

Una niña de 12 años y un niño de 13 se estaban bañando a cuatro millas de distancia cuando fueron atacados por tiburones. En primer lugar fue atacada la niña cuando estaba saliendo del mar. Las heridas, que no pusieron en peligro su vida, le permitieron caminar hasta la costa con ayuda.

Minutos después el niño de 13 años sufrió el segundo ataque de la jornada tras caerse de una tabla de bodyboard. Ambos fueron atendidos inmediatamente por los servicios de emergencia y las autoridades cerraron la playa.

Al principio no se sabía si los ataques los había llevado a cabo un tiburon u otro tipo de pez. Sin embargo, los expertos ya han determinado que, en efecto, fue un tiburón el responsable de las mordeduras. Gracias a un diente que han hallado en la herida del chico, los expertos podrán determinar de qué especie se trata.

Las playas han reabierto un día después del ataque. Unos pescadores capturaron a cien metros de la costa dos tiburones que posteriormente devolvieron al mar. La niña que fue atacada aplaudió el gesto de que les devolvieran a su hábitat natural, aunque según recoge el New York Post, también confesó que "le hubiera gustado que les soltasen más lejos".