Hasan Rohaní, Irán
El presidente iraní, Hasan Rohaní, antes de dar un discurso ante la Asamblea General de la ONU. JUSTIN LANE / EFE

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea avanzaron este lunes en la legislación que protegerá a las empresas comunitarias que operan en Irán de los efectos extraterritoriales de las sanciones que EE UU ha decidido reintroducir tras retirarse del acuerdo nuclear con ese país.

El Consejo manifestó "su intención de no objetar" la propuesta de la Comisión Europea para enmendar la regulación que protege a las empresas de los efectos extraterritoriales de sanciones aplicadas por un tercer país, informaron fuentes comunitarias.

"Nos proporciona un paso adelante consistente en las medidas que la UE ha impulsado para asegurarnos de que los beneficios económicos que se derivan del acuerdo nuclear pueden seguir en vigor", afirmó la representante de la Unión para la Política Exterior, Federica Mogherini, en una rueda de prensa al término de la reunión.

Este paso se produce a solicitud de los líderes europeos y después de que la CE iniciase el pasado 16 de mayo el proceso para activar el llamado "estatuto de bloqueo" al actualizar la lista de las sanciones estadounidenses a Irán.

Este estatuto permite a las empresas obtener una reparación por los perjuicios provocados por sanciones extraterritoriales.

Además, anula el efecto en la UE de cualquier sentencia de un tribunal extranjero que se base en ellas, y requiere que no se cumpla con esas medidas restrictivas en territorio comunitario, a menos que la CE lo autorice explícitamente.

Según las fuentes de la UE, la idea es que esta normativa esté en vigor para el próximo 7 de agosto, cuando se aplicará la primera ronda de sanciones estadounidenses.

Para ello, era necesario que el Consejo de la UE (los países) y el Parlamento Europeo no presentaran objeciones a la propuesta en dos meses.

El ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, aseguró al término del Consejo que la UE seguirá intentando aplicar el pacto nuclear y buscará un fondo para compensar los flujos financieros "que van a perder las empresas que quieren seguir activas en Irán".

El pasado 6 de julio en Viena, los ministros de Exteriores de Irán y cinco grandes potencias (Rusia, China, Francia, Alemania y el Reino Unido) que mantienen su apoyo al acuerdo nuclear multilateral de 2015 reafirmaron su "pleno y efectivo compromiso" con el pacto, que consideraron "un elemento clave de la arquitectura de no proliferación" nuclear.

Dijeron entonces que estaban dispuestos a buscar vías para mantener los beneficios que Irán espera del acuerdo, incluida la protección de empresas de países terceros contra los efectos de las sanciones extraterritoriales de Estados Unidos contra la República Islámica.

La Unión Europea se mantiene así firme en su defensa del acuerdo nuclear, encaminado a que los programas nucleares de Teherán no desarrollen armas, a pesar de la presión de Washington, que se retiró del pacto el pasado 8 de mayo.

Parte esencial del acuerdo era el levantamiento de sanciones a Teherán por parte de la comunidad internacional.

A fin de que esas medidas restrictivas no perjudiquen a las compañías europeas, la CE también ha puesto en marcha un proceso para eliminar los obstáculos que impiden al Banco Europeo de Inversiones aprobar la financiación de actividades con la garantía del presupuesto de la UE en Irán.

Además, para fomentar la confianza, la Comisión mantendrá y reforzará la actual cooperación sectorial con Irán y la ayuda a este país, incluido en el sector energético y a las pequeñas y medianas empresas.

La CE ha propuesto también a los Estados de la UE que estudien la posibilidad de realizar transferencias al Banco Central de Irán para ayudar al país a recibir ingresos relacionados con el petróleo.