La Guardia Civil detuvo ayer, en la llamada operación Ditalco, a cinco personas acusadas de prestar apoyo a los Grapo. Según el Ministerio del Interior, formaban parte de la «estructura legal» de la banda terrorista en las provincias de Pontevedra, A Coruña, Madrid, Vizcaya y Álava. Alfredo Pérez Rubalcaba aseguró que los detenidos son todos «legales» (no fichados por la Policía) y que están ligados, en principio, a actividades de «financiación y proselitismo». Su departamento precisó que también se les atribuyen labores de propaganda, formación, relaciones internacionales y obtención de información.