McAllen, Texas
Instalaciones en McAllen, Texas. EFE

Donald Trump  no cede. El presidente de Estados Unidos mantuvo ayer su defensa de la política de "tolerancia cero" aplicada a los inmigrantes que llegan a la frontera y, pese a las críticas, insistió en culpar a los demócratas a quienes acusó de pretender que la inmigración ilegal "infeste" el país. 

"Los demócratas son el problema. No les importa el crimen y quieren que los inmigrantes ilegales, sin importar lo malos que sean, entren e infesten nuestro país, como la (pandilla) MS-13. No pueden ganar con sus terribles políticas, así que ¡los ven como potenciales votantes!", dijo, primero, desde su cuenta de Twitter.

Pero tal es la presión que varios gobernadores anunciaron este martes que cancelan sus aportes a la militarización de la frontera con México con la Guardia Nacional ordenada por el Gobierno

Según datos oficiales, cerca de 2.000 menores migrantes han sido separados de sus familias  en la frontera con México en tan solo seis semanas por la aplicación de la política.

Ante esta situación, grupos de activistas han pedido que si la intención del Gobierno es continuar con las medidas en la frontera con México, asegure al menos la reagrupación de las familias separadas.

"Pedimos que si esta situación es así, al menos se debe garantizar que cuando los padres salgan serán reagrupados con sus hijos, ya que como hemos podido comprobar por ahora no se produce", comentó el director adjunto de Derechos Migratorios de la ACLU, Lee Gelernt.

En este sentido, el senador republicano Ted Cruz anunció ayer su intención de presentar un proyecto que ordene la deportación en 14 días para cualquier persona cuya petición de asilo sea rechazada.

De esta forma, evitaría "entrar en conflicto con las decisiones judiciales que limitan la detención familiar a los 20 días" y que prolongan la resolución de los casos de forma indefinida.

El Ejecutivo de Trump, además, confirmó que está enviando a muchos adolescentes a al menos tres orfanatos del estado de Texas.

Zuckerberg dona fondos para la reagrupación

Por otra parte, el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, y la directora de operaciones de la compañía, Sheryl Sandberg, han aportado fondos para una campaña destinada a reunir a los niños separados de sus familias.

El objetivo es asegurar que los menores tengan una representación legal ante los tribunales y financiar posibles fianzas de los padres arrestados para que esperen fuera de los centros de detención junto a sus hijos. Hasta ahora, unas 130.000 personas han hecho aportaciones a la campaña.