Armas nucleares
Militares estadounidenses realizan un ejercicio de entrenamiento sobre el mantenimiento de la seguridad en armamento nuclear, en una imagen de archivo. ALEXANDRA SANDOVAL / US AIR FORCE

El armamento nuclear mundial se redujo un 3% el año pasado debido a los tratados internacionales firmados por las grandes potencias, aunque estas siguen impulsando programas de modernización, según un informe presentado este domingo por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI).

Los nueve Estados nucleares —Estados Unidos, Rusia, el Reino Unido, Francia, China, la India y Pakistán, más los dos que no lo han declarado oficialmente: Israel y Corea del Norte— poseían a principios de este año unas 14.465 armas de ese tipo, frente a las 14.935 de un año atrás.

La "limitada reducción", que sigue la tendencia de los últimos años, es una consecuencia de la implementación del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (New START) de 2011 firmado por Estados Unidos y Rusia, que acaparan entre ambas casi el 92% del arsenal nuclear en el mundo.

Pero ambas potencias tienen en marcha programas para "reemplazar y modernizar sus cabezas nucleares y sistemas de lanzamiento de misiles y aeronaves, así como sus instalaciones para producir esas armas", señala el informe.

Vuelta a la disuasión

"El foco renovado en la importancia estratégica de la disuasión y la capacidad nucleares es una tendencia muy preocupante. El mundo necesita un compromiso claro de los Estados nucleares en un proceso efectivo y legalmente vinculante hacia el desarme", dijo en un comunicado el director del SIPRI, Jan Eliasson.

El estudio resalta que los otros siete Estados con armas nucleares o están desarrollando o desplegando nuevos sistemas o han anunciado su intención de hacerlo. De ahí que pese al "claro" interés internacional en el desarme, un progreso "genuino" hacia este continúe siendo "un objetivo distante", según Shannon Kile, analista del SIPRI.

En su último informe, este instituto con sede en Estocolmo hace también un balance de las operaciones multilaterales de paz, que el año pasado ascendieron a 67, una más que en 2016. El número total de personas enviadas, de las que casi tres cuartos actuaron en África, descendió en cambio un 4,5% hasta 145.911, debido a la disminución de la presencia de la ONU.