Iván Duque y Marta Lucía Ramírez
El presidente electo de Colombia, el uribista Iván Duque, y su fórmula presidencial, Marta Lucía Ramírez, saludan tras conocer su victoria electoral en su sede de campaña en Bogotá. MAURICIO DUEÑAS CASTAÑEDA / EFE

El abogado Iván Duque, candidato del partido uribista Centro Democrático (conservador), fue elegido este domingo presidente de Colombia para el periodo 2018-2022 con un discurso de firmeza contra todas las formas de ilegalidad y la promesa de "modificar" aspectos del acuerdo de paz con las FARC que convenció a más de 10 millones de electores. El partido Centro Democrático fue fundado y está liderado por el expresidente colombiano Álvaro Uribe.

Duque, de 41 años, obtuvo en la segunda vuelta celebrada hoy una votación sin precedentes en el país de 10.369.210 votos, equivalentes al 53,98%, según datos de la Registraduría Nacional, autoridad electoral, con el 99,92% de las mesas contabilizadas. Su rival, Gustavo Petro, del movimiento Colombia Humana (progresista), también alcanzó una votación récord para la izquierda del país al recibir 8.031.249 apoyos, que representan al 41,81%.

El voto en blanco, que en las últimas semanas ganó protagonismo como alternativa para los electores de centro, estuvo por debajo de lo que habían proyectado las encuestas y fue la opción escogida por 808.141 ciudadanos (4,20%).

El presidente Juan Manuel Santos, tal como había prometido, llamó a Duque una hora después de que se confirmara su triunfo y le ofreció "toda la colaboración del Gobierno para hacer una transición ordenada y tranquila".

A partir del 7 de agosto, Duque gobernará Colombia y el país tendrá por primera vez una vicepresidenta en su compañera de fórmula, la también abogada conservadora Marta Lucía Ramírez.

Santos también felicitó a la Registraduría Nacional por su eficiencia pues menos de una hora después de cerrados los colegios electorales ya había contabilizado casi la totalidad de las mesas de unas elecciones que transcurrieron en absoluta calma y se sabía que Duque será el próximo presidente.

Petro, por su parte, reconoció vía Twitter la victoria de Duque, pero dejó claro que lo suyo no fue una derrota por los más de ocho millones de votos que recibió y dio a entender que su sueño presidencial sigue vivo al afirmar: "Por ahora no seremos Gobierno".

La participación fue del 53,02%, ligeramente inferior al 53,38 % de la primera vuelta celebrada el pasado 27 de mayo. "Para una segunda vuelta la votación ha sido histórica", dijo el registrador nacional, Juan Carlos Galindo.

Duque recibió en esta segunda vuelta 2,8 millones de votos más que en la primera, mientras que Petro amplió su caudal en casi 3,2 millones con respecto a la votación de hace tres semanas.

Una coalición muy amplia

"La victoria de Duque era esperada y ahora le llegó el momento más duro porque tendrá que lidiar con una coalición demasiado amplia en términos de su composición", dijo el especialista en ciencia política y gobierno Mauricio Jaramillo Jassir, profesor de la Universidad del Rosario, de Bogotá.

Eso porque a Duque se le sumaron entre la primera y segunda vuelta políticos de distintos partidos, entre ellos los tradicionales Liberal y Conservador, el evangélico Mira o el polémico Cambio Radical, lastrado por casos de corrupción, que le ayudarán a construir las mayorías que necesita en el Senado y la Cámara de Representantes para gobernar.

Uno de sus desafíos en el Congreso será cumplir la promesa que hizo en campaña de "modificar" el acuerdo de paz con las FARC, firmado en noviembre de 2016 y que tanto en su letra como en su aplicación es rechazado por buena parte de sus electores. En campaña Duque suavizó la postura del exministro uribista Fernando Londoño de "hacer trizas el acuerdo de paz" si el Centro Democrático llegaba al poder, y aseguró que en cambio corregiría algunos aspectos, lo que en cualquier caso no será fácil.

"En esos ocho millones de votos de Petro hay muchos de miembros de organizaciones sociales que se erigirán en defensoras del acuerdo de paz en términos de corregirlo", explicó Jaramillo Jassir. Además, la comunidad internacional, Estados Unidos incluido, ha cerrado filas en torno al acuerdo de paz y será muy difícil modificarlo sin perder ese apoyo, agregó el analista.

"Los cambios pueden no necesariamente ser a los acuerdos sino a la gestión de paz", dijo Jaramillo en referencia de prensa a la manera como se ha implementado lo pactado con las FARC, objeto de críticas e incluso investigaciones por malos manejos de recursos donados por la comunidad internacional.

De momento, Rodrigo Londoño, jefe del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) en que se transformó la antigua guerrilla, felicitó a Duque y reconoció su triunfo como una decisión de las mayorías. "Es momento de la grandeza y la reconciliación, respetamos la decisión de las mayorías y felicitamos al nuevo presidente", escribió Londoño en su cuenta de Twitter.