El fantasma del ébola vuelve a África de nuevo
El fantasma del ébola vuelve a África de nuevo INTERMON OFXAM

El fantasma del ébola sigue atemorizando al contiente africano. Un brote declarado en el noroeste de la República Democrática del Congo (RDC) ha causado ya 9 muertos confirmadas y 31 casos positivos de la enfermedad.

Las muertes totales con signos de ébola se mantienen en 22, pero el Ministerio cifró en 9 las confirmadas tras la localizada en el área rural de Bikoro.

Por otro lado, los casos totales de ébola registrados en las tres áreas afectadas -las rurales de Iboko y Bikoro y la urbana de Mbandaka- bajan de los 58 que registraba ayer el ministerio a los 52 de los que informó hoy, con 8 sospechosos, 13 probables y los 31 confirmados.

Vacunación en aros

La vacunación sigue realizándose en las áreas afectadas, en la que se da prioridad a los trabajadores sanitarios, a personas que han tenido contacto con infectados y a los contactos de los contactos, en un proceso denominado "vacunación en aros".

Se inmuniza con la vacuna experimental rVSV-ZEBOV, probada ya en Guinea Conakri tras la epidemia de 2014 a 2016, aunque ahora en la RDC es la primera vez que se toma esta medida en el estadio inicial de un brote de ébola.

Desde 1976 en zonas rurales

Este brote de ébola, detectado en principio en zonas rurales y que después alcanzó el área urbana de Mbandaka, es el noveno que golpea a la República Democrática del Congo desde que se descubrió el virus en 1976 en este país, cuando entonces se denominaba Zaire.

La enfermedad -que se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales infectados- causa hemorragias graves y puede tener una tasa de mortalidad del 90 %.

Sus primeros síntomas son fiebre repentina y alta, debilidad intensa y dolor muscular, de cabeza y de garganta, además de vómitos.

La peor epidemia de ébola conocida se declaró en marzo de 2014, con los primeros casos que se remontan a diciembre de 2013 en Guinea Conakry, desde donde se expandió a Sierra Leona y Liberia.

La OMS marcó el fin de la epidemia en enero de 2016, después de registrarse 11.300 muertes y más de 28.500 casos, aunque la agencia de la ONU ha admitido que estas cifras pueden ser conservadoras.