El fallecido vivía solo en la vivienda de la calle San Sebastián donde fue perpetrado el crimen, tratándose de un vecino de Cantillana que cuenta con familia en el municipio, por ejemplo una hermana que residiría en la misma calle, separado y con una hija.

Este hombre, según las citadas fuentes, habría consumido sustancias estupefacientes de modo habitual desde la adolescencia, toda vez que sus familiares y allegados están "hechos polvo" a cuenta de su muerte, cuya autoría investiga la Guardia Civil.

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