Christopher Wylie
Christopher Wylie, uno de los fundadores de la consultora Cambridge Analytica, durante una manifestación en Londres. NEIL HALL / EFE

La consultora británica Cambridge Analytica (CA), en el centro de la polémica por el presunto uso indebido de datos de millones de usuarios de la red social Facebook, anunció ayer el cese "inmediato" de todas sus actividades como compañía.

La firma señaló en un comunicado que ha sido "vilipendiada por actividades que no solo son legales, sino también ampliamente aceptadas como un componente estándar de la publicidad en línea, tanto en al área política como en la comercial".

Tanto CA como su matriz, SCL Elections, han iniciado los procedimientos para declararse insolventes en el Reino Unido, según informa su nota, y Cabridge Analytica prevé asimismo comenzar un proceso legal similar en Estados Unidos.

La consultora política, que tiene oficinas en Reino Unido y EEUU, suspendió en marzo a su consejero delegado, Alexander Nix, a la vez que abría una investigación independiente para analizar el caso. En imágenes grabadas con una cámara oculta por el Canal 4 de la televisión británica, Nix sugería a potenciales clientes, que en realidad eran periodistas, algunas tácticas que la firma utiliza para desacreditar a políticos a través de la red.

Según habían revelado días antes varios medios de comunicación, Cambridge Analytica hizo acopio en 2014 de información de usuarios de Facebook, a través de la aplicación de un tercero, para construir un programa informático destinado a predecir las decisiones de los votantes e influir en ellas.

Se calcula el alcance de la filtración de datos en unos 87 millones de usuarios, especialmente de EEUU, donde la consultora ganó unos 15 millones de dólares por su trabajo en la campaña electoral de Donald Trump de 2016.

Según el WSJ, desde entonces Cambridge Analytica no había conseguido ni un solo cliente político a nivel federal en EEUU y en los últimos meses había perdido unos cuantos