Feria de Abril de Sevilla
Gastronomía de la Feria de Abril de Sevilla. PACO PUENTES

En la Feria se canta y se baila, pero sobre todo se come y se bebe. Y es que esta es una celebración en la que la gastronomía cobra una relevancia más que significativa, convirtiéndose en uno de los mayores atractivos tanto para los autóctonos como, sobre todo, para los turistas.

Los sabores más tradicionales del Sur se mezclan, cada vez más, con otro tipo de platos más elaborados, pero igualmente sabrosos y apetecibles en estos días, en los que mantener el estómago lleno es casi una obligación para aguantar tantas horas de fiesta y evitar que el alcohol nos juegue una mala pasada.

No falta en ninguna cocina de la Feria que se precie el jamón, el queso y otras chacinas, las gambas y el pescaíto frito. Todo ello regado con una buena manzanilla, un vasito de rebujito o una cerveza muy fría para sobrellevar las altas temperaturas que se han registrado en los últimos años.

Aunque la carta es mucho más extensa y se adapta a todos los bolsillos. Croquetas, tortilla y montaditos para aflojar menos la cartera; un buen guiso de carrillada o carne con tomate para los que quieran asentar el estómago; o un revuelto, pimientos fritos y lagrimitas de pollo.

ALTERNATIVAS

En los años en los que la crisis económica golpeó con más dureza, los sevillanos alteraron ligeramente sus costumbres para intentar ahorrar un poco en la Feria, acudiendo al Real ya entrada la tarde y después de haber comido en casa.

Pero desde hace un par de años, la mejoría generalizada de la situación también se ha dejado sentir en esta celebración. Si bien es cierto que, cada vez con más frecuencia, los feriantes optan por una alternativa que les permite, por un lado, gastar algo menos, y por otro, darse un respiro de la bulla propia de las casetas a la hora del almuerzo: comer en los bares aledaños, fuera del Real.

COCINA PARA ALÉRGICOS

Este año, además, la Feria se hace más accesible para quienes padezcan alguna alergia alimentaria. Y es que las casetas de los distritos municipales ofrecerán, obligadas por contrato con el Ayuntamiento de Sevilla, una variedad de comida y bebida sin gluten, apta para el consumo de las personas celiacas.

En la barra también estarán obligados a facilitar cubiertos de plástico con funda para evitar cualquier tipo de contacto con productos que sí contienen gluten. Y, como mínimo, dispondrán de 13 platos de estas características y de cerveza.

El servicio de restauración en estas casetas públicas, que recordamos son de libre acceso para todo el que desee entrar, será de 12.00 a 3.00 horas de manera ininterrumpida, un horario similar al que mantienen las casetas privadas.

¿Sabías que...

... en la Feria se prevé consumir un millón de litros de una sola marca de cerveza?
... la Guardia Civil vigila cada año que no llegue a las casetas el pescado inmaduro?

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