Joaquim Sunyer. Mediterráneo, c. 1910-1911
Joaquim Sunyer. Mediterráneo, c. 1910-1911. Óleo sobre lienzo, 85,5 x 130 cm. Carmen Thyssen-Bornemisza Collection © Joaquim Sunyer, VEGAP, Málaga, 2013 JOAQUIM SUNYER

El Mediterráneo como fuente de inspiración en el arte de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX en Francia y España. Ése es el punto de partida de la nueva exposición del Museo Carmen Thyssen Málaga: Mediterráneo. Una Arcadia reinventada. De Signac a Picasso, que podrá visitarse en la ciudad andaluza hasta el próximo mes de septiembre.

La muestra reúne más de 60 obras entre pintura, escultura, grabado y cerámica, que abarcan desde el posimpresionismo, el simbolismo, el noucentisme catalán, el fauvismo o el clasicismo revisitado de entreguerras y demuestran como el Mediterráneo y su luz fue punto de encuentro para artistas clásicos y modernos.

De esta manera se dan cita pintores y escultores de muy distintas tendencias como Signac, Matisse, Bonnard, Picasso, Sunyer, Torres-García, Sorolla, Anglada-Camarasa o Mir. De hecho, un cuadro de Joaquim Sunyer titulado Mediterráneo (1910-1911) ha servido como punto de partida para dar forma a esta exposición.

Otra pieza destacada es la escultura también llamada Mediterráneo de Aristide Maillol así como los trabajos de otros dos grandes artistas: Pablo Picasso, al que se considera renovador de lo "mediterráneo" y de quien se han reunido 23 obras, y Sorolla, quizás el autor que mejor ha captado su luz.

"El Mediterráneo representa una identidad artística compartida, la esencia de una cultura común que, rodeada del aura mítica de una edad de oro perdida y reencontrada, ofrecía un punto de partida al que poder regresar para inventar un arte nuevo desde los orígenes, en los inicios de la modernidad y en plenas vanguardias, y que supondrá la reafirmación de los artistas como herederos modernos del antiguo Mare Nostrum", señala la directora Artística del Museo y comisaria de la muestra, Lourdes Moreno.

La muestra se ha divido en dos partes bien diferenciadas. La primera es "más conceptual basada en la tradición clásica como fuente de arte", explica Moreno; mientras que en la segunda "el Mediterráneo se muestra como eje de una vida más hedonista".

Para dar forma a esta exhibición se ha recurrido al préstamo de importantes instituciones como la Colección Carmen Thyssen, el Musée National Picasso-Paris, el Centre Pompidou, Musée de l'Orangerie, el Musée de l'Annonciade, el Museo Thyssen-Bornemisza, el Museu Nacional d'Art de Catalunya, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Sorolla, el Museu Picasso Barcelona, el IVAM, Es Baluard, y la Fundación Casa Natal de Picasso.

La exposición, además, forma parte del proyecto internacional Picasso-Méditerranée, una iniciativa del Musée National Picasso-Paris que engloba exposiciones, actividades e intercambios científicos hasta el 2019.