"De la historia de Pablo Escobar me atrajo su magnitud, su desproporción enorme", cuenta el cineasta Fernando León de Aranoa durante una charla con 20minutos sobre Loving Pablo, su último trabajo. "Me interesaba porque no es únicamente una historia criminal, es también una historia que tiene conexiones con la vida social de la época en Colombia, y con la política también, no solo de Colombia, de Latinoamérica e incluso de Estados Unidos".

Aranoa hace estas declaraciones en el contexto de un coloquio en la Universidad de Zaragoza, donde acudió este viernes 16 de marzo junto a Javier Bardem, encargado de dar vida a Pablo Escobar. "Tanto Javier como Penélope estaban muy vinculados a la historia desde el principio", relata el director. El actor desde hace más de una década, su pareja desde hace unos cuatro o cinco años, "cuando aparece la voz de Virginia Vallejo como posible narradora de la historia".

Para el director, "la mejor manera de contar una historia así no se trata de buscar una visión positiva ni negativa, se trata de contarla lo más parecido posible a cómo fue, ser fiel a los hechos, a los personajes, no endulzar las cosas –tampoco dramatizarlas, ya fueron bastante dramáticas de por sí– y hacer un relato lo más honesto y fiel a lo que pasó".

Sin embargo, a pesar de todas las complicaciones que uno puede imaginar, de documentación, respecto a las escenas de acción, las localizaciones, etcétera, Aranoa asegura que "lo más difícil era condensar una historia de diez o doce años en dos horas".

No es la primera vez que Fernando León y Javier Bardem acuden a este ciclo en Zaragoza, ya lo hicieron hace 16 años con Los lunes al sol. ¿Qué ha cambiado para el cineasta desde entonces? "Tengo más canas seguro, estoy más mayor, pero intento seguir haciendo las películas con el mismo entusiasmo y con las mismas ganas que cuando hice Los lunes al sol", asegura, y reafirma que no ha disminuido un ápice "la exigencia de que las cosas sean tan buenas como crees que pueden llegar a ser".

En cuanto a España, "han pasado muchas cosas, ha habido una crisis muy grave y el número de desempleados se ha multiplicado, en algún caso por más del doble, casi el triple de lo que había en aquella época", pero más allá de eso confía en que la película "tenga hoy el mismo sentido que cuando se hizo", ya que era una historia que iba "a lo íntimo, a los personajes, y eso no cambia".