La ampliación de la estación de Atocha, que se construirá 18 metros debajo de la actual, supondrá una inversión de 661 millones de euros y estará terminada en 2023, tras una "agenda de obras" donde también se construirá un "bypass" para que la alta velocidad del noroeste pueda entrar a las nuevas vías.

Tras las obras, Atocha pasará a tener una capacidad máxima de 40 millones de viajeros frente a los 22 actuales y contará con dos accesos principales, el de la fachada histórica en la glorieta de Carlos V y un nuevo acceso desde Méndez Álvaro, que mejorará la conectividad con la M-30.

La reforma generará una nueva estación "pasante" para los trenes que circulen por el nuevo túnel de alta velocidad que conecta Chamartín con Atocha, ya construido a una profundidad de 45 metros y bajo ocho líneas de Metro y que ha costado 322 millones de euros.

También albergará el tráfico ferroviario proveniente del nuevo acceso sur de alta velocidad, que con una inversión de 646,5 millones, cuadruplica las vías entre Atocha y Torrejón de Velasco, a 28 kilómetros al sur de la capital.

Ambas infraestructuras permitirán conectar la alta velocidad procedente del noreste con la del sur y el levante para que los viajeros no tengan que realizar transbordos por ejemplo en trayectos como Cantabria a Levante, como hoy ha explicado el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna.

Esta conexión "transversal" y unificada entre todos los corredores de alta velocidad "potenciará las posibilidades comerciales y funcionales" de la península, ha agregado el titular de Fomento.

La ampliación de Atocha ha sido presentada hoy en el Museo Reina Sofía por el arquitecto encargado de su diseño, Rafael Moneo; el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna; la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y la presidenta autonómica, Cristina Cifuentes.

"Hoy no se presenta la ampliación de una estación emblemática (...) sino el futuro de la alta velocidad española. Una red moderna, sostenible, y una de las redes que consiga mayor vertebración del país y se consolide como una de la mejores del mundo", ha asegurado el titular de Fomento.

Para conectar los trenes de alta velocidad con la nueva estación pasante serán necesarias otras dos obras en la agenda de trabajos presentada hoy.

En concreto, el Ministerio de Fomento reformará la estación de Chamartín, donde dos vías cambiarán su ancho del ibérico al de alta velocidad y se sumarán otras cuatro vías de esta medida, además de reformar el vestíbulo en unas obras que costarán 237,6 millones de euros (incluidos en el presupuesto para ampliar Atocha) y que estarán listas en 2020.

Además, se tendrá que construir un "bypass" sobre varias carreteras para unir los trenes de alta velocidad de Madrid y Barcelona al tramo de Atocha-Torrejón de Velasco y conectarlos con Chamartín, lo que supondrá 36 meses de obras y una inversión de 90 millones de euros.

En 2023, Puerta de Atocha contará con tres zonas diferenciadas, las de la estación clásica, la dedicada actualmente a llegadas (ampliada en 2010) y esta nueva estación pasante que tendrá cuatro líneas y dos andenes y contará con luz natural al retirarse una de las 15 vías actuales.

Con el nuevo acceso de Méndez Álvaro, que tendrá que salvar una importante diferencia de altura debido a la inclinación de la vía, se buscará descongestionar la glorieta de Carlos V y el eje que forman las calles María Cristina y Ciudad de Barcelona, zonas cuyo paisaje urbano también se renovará, según ha adelantado el ministro.

También se reforma el vestíbulo de la "marquesina histórica" que dará acceso a todo el conjunto de la estación, siempre respetando su protección patrimonial y se replanteará "todo el lado de fachada principal de la glorieta de Carlos V".

El arquitecto Rafael Moneo ha recalcado que la situación de la Estación de Atocha es "privilegiada" ya que se encuentra en el núcleo turístico de la capital y con estas reformas tanto Chamartín como Atocha asumirán "el papel de puertas de entrada a la ciudad".

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