Ciudad de la Justicia de Málaga. Fachada
Ciudad de la Justicia de Málaga. Fachada EUROPA PRESS - Archivo

Un jurado popular juzga desde este lunes a este hombre, para el que la Fiscalía y la acusación particular solicitan una condena de 22 años de prisión por los delitos de asesinato y tenencia ilícita de armas por unos hechos que tuvieron lugar en febrero de 2016 cuando ambos estaban en la vivienda de la mujer y de sus dos hijas en dicha localidad.

La defensa del acusado, por su parte, ha indicado que su cliente no niega los hechos, pero ha asegurado que no es responsable penalmente porque presenta una alteración psíquica, apuntando que estuvo dos veces ingresado por este motivo. En todo caso, ha considerado que se trataría de un homicidio con la atenuante de trastorno, con lo que la pena debería ser de cinco o de diez años de prisión.

El procesado ha indicado que el fallecido no era pareja de su hermana en ese momento, sino que pasaba algunos días, y que ella "lo había denunciado por malos tratos y por amenazas, y creo que seguía allí porque le tenía miedo", ha dicho. Además, ha asegurado que no era una persona buena "y siempre le he reprochado a mi hermana cómo estaba con él", ha apuntado.

El día de los hechos ha indicado que el fallecido "empezó a hablar mal y se puso chulo, me dijo que era el jefe", recordando la discusión que mantuvo, pero no si fue a la cocina a coger el cuchillo "o lo tenía allí al lado". "Llevaba un mes sin tomar medicación y no estaba bien", ha manifestado a los jurados, apuntando que no había consumido drogas o alcohol ese día.

Ha manifestado que estuvo dos veces ingresado, en 2014 y en 2015, por trastornos, pero no voluntariamente. Así, ha asegurado que escuchaba voces y, según consta en unos informes, dijo a los médicos que tenía "un don que le hacía discernir entre el bien y el mal", ha señalado el abogado defensor, quien ha pedido que declaren en el juicio dos psiquiatras y un médico de la prisión.

Según las acusaciones, el día de los hechos, cuando la hermana del acusado no estaba en la casa, pero sí las dos niñas, el procesado "se abalanzó de forma repentina y por la espalda" sobre la víctima, que estaba delante del ordenador, comenzando una disputa "violenta", en la que el procesado propinó al otro hombre "varios puñetazos en el rostro y numerosas puñaladas en el cuerpo" con un cuchillo.

Así, según las conclusiones provisionales del fiscal, produjo a la víctima un total de 13 contusiones y 21 heridas, de las que cinco eran muy graves, en concreto dos en el cuello, dos en los pulmones y otra en el corazón, "que resultó mortal". El hombre falleció en la primera planta del inmueble donde fue a pedir auxilio.

Las acusaciones sostienen que el cuchillo de cocina utilizado, "al ser un instrumento especialmente peligroso para la integridad física de las personas tiene la consideración de arma prohibida según el vigente reglamento de armas", por lo que además del delito de asesinato se le juzga también por tenencia ilícita de armas.

Consulta aquí más noticias de Málaga.