Central nuclear
Central nuclear. BUTHAUD Gérald / SUNSET (GTRES)

Las farmacias belgas darán desde hoy de forma gratuita pastillas de yodo a las personas que lo soliciten como parte de un nuevo plan de seguridad nuclear puesto en marcha por el Gobierno, que amplía la distribución de este mineral a todo el territorio del país como protección en caso de accidente nuclear.

Las pastillas estarán disponibles para toda la población, pero su ingesta sólo se recomienda a grupos riesgo como niños, mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, o profesores de escuelas y guarderías.

Estas píldoras actúan sobre la tiroides saturándola de este compuesto para evitar que absorban el yodo radiactivo que liberaría un escape nuclear y prevenir así el desarrollo de cáncer.

Las personas que viven en un radio de 20 kilómetros alrededor de las centrales nucleares activas del país ya han recibido las píldoras.

Sin embargo, el nuevo plan prevé su distribución en un radio de 100 kilómetros alrededor de cualquier central e incluye también a la planta holandesa de Borssele y la francesa de Chooz, próximas a las fronteras belgas con ambos países, por lo que en la práctica supone la cobertura de todo el Estado.

Las centrales nucleares belgas han estado en el punto de mira tras los problemas de seguridad registrados en Tihange. esta central nuclear que permaneció cerrada 21 meses hasta su reapertura en diciembre de 2015.

Aparte de los problemas de seguridad se cerró porque después de los atentados terroristas en Bruselas se temió que estas hubiesen sido el objetivo inicial algo que finalmente fue desmentido por las autoridades.

El día de los atentados ambas centrales fueron evacuadas y dos días después. El 24 de marzo, se supo que un hombre que trabajaba como agente de seguridad de Tihange fue asesinado y su pase de entrada robado.

Dos días más tarde, las autoridades belgas retiraron los pases de entrada a la central nuclear de Tihange a varias personas y redujeron provisionalmente la plantilla, además de reforzar el dispositivo de seguridad con guardias privados, policías locales y federales y militares.

Bélgica tiene previsto abandonar la energía nuclear en 2025 y así se recoge en el pacto energético y el acuerdo del Gobierno de coalición del país.

Sin embargo, este objetivo ha sido puesto en entredicho en los últimos meses por algunos partidos, organizaciones patronales y académicos, que plantean cuestiones sobre su coste y potencial impacto sobre el cumplimiento de los objetivos climáticos.